Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los grupos armados palestinos pactan con Mahmud Abbas una tregua informal

Moratinos considera que el cese de los ataques a Israel reactivará el proceso de paz

Tras maratonianas reuniones celebradas en El Cairo, 13 facciones radicales palestinas se comprometieron ayer a mantener "el actual clima de calma". Los diversos grupos, encabezados por los integristas Hamás y Yihad Islámica, no declararon oficialmente una tregua formal y solemne, tal y como pretendía el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas (Abu Mazen). Pero el presidente palestino y el ministro de Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, que se reunieron en Ammán, consideraron que en la práctica se trata de una auténtica tregua que reactiva el proceso de paz.

El llamado Documento de El Cairo habla en esencia de lo que se conoce como tahdia; es decir, un periodo de calma, en lugar de la esperada hudna o "cese total del fuego". Los diversos grupos palestinos condicionan el éxito de la propuesta a la política de Israel, principalmente en torno a dos asuntos: la situación de los presos palestinos y las operaciones militares en Cisjordania y la franja de Gaza.

"Lo que acordamos hoy es un periodo de calma hasta el fin de este año como periodo máximo, a cambio de que Israel cese las agresiones contra nuestro pueblo y se comprometa a retirarse de la ciudades y a liberar a nuestros presos", declaró el dirigente de Hamás Mohammed Nazzal. El presidente palestino, en cambio, considera que la decisión no tiene fecha de caducidad: se trataría de una tregua informal -no declarada como tal-, pero indefinida.

Los grupos integristas deseaban incluir en el acuerdo una cláusula que mantuviera viva la opción de la lucha armada contra Israel, y el presidente Mahmud Abbas buscaba un alto el fuego formal y a largo plazo. Finalmente, ambas partes cedieron y, con la mediación del ministro egipcio responsable de los servicios secretos, el general Omar Suleimán, llegaron al compromiso anunciado. El jefe de la diplomacia española subrayó por su parte que, a efectos prácticos, lo alcanzado equivale a una auténtica tregua; con independencia de que sea o no formal por razones de índole interna.

Ante la exigencia de Israel, planteada a Mahmud Abbas y reiterada ayer por varios ministros israelíes, de "desarmar a los grupos terroristas", los dirigentes de Hamás fueron rotundos. "No aceptaremos entregar las armas, ya que somos la base de la resistencia palestina", advirtió Nazzal.

Las facciones palestinas y Abbas acordaron también aplicar reformas en el seno de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) para que en el futuro pueda abarcar a todos los movimientos. En Ramala, la capital administrativa palestina, se interpretaba el anuncio de ayer como "un paso muy importante en el diálogo interno palestino y en la conversión de Hamás en un partido político".

Cautela de Israel

El Gobierno de Israel acogió con cautela la decisión de los grupos radicales palestinos. El primer ministro israelí, Ariel Sharon, recibió una llamada telefónica del presidente egipcio, Hosni Mubarak, quien le informó de todos los detalles de las negociaciones celebradas en El Cairo. "Es un primer paso positivo", fue la primera reacción de Sharon.

Mubarak, más optimista, respondió: "Se trata de un paso decisivo para volver a la mesa de las negociaciones".

Raanan Guissin, asesor personal de Sharon, afirmó: "Ciertamente es un paso positivo, pero se trata de un asunto interno palestino. Nosotros no tratamos con grupos terroristas, ya que nuestro único interlocutor es el presidente Abu Mazen. Y recuerdo que éste y Sharon ya acordaron una tregua en la cumbre de Sharm el Sheij".

Guissin se mostró desconfiado ante la prórroga del periodo de calma: "¿De qué calma hablan? En las últimas semanas, ha habido 10 intentos de atentados suicidas contra Israel, de los cuales sólo no hemos podido evitar uno, el que supuso el ataque a la discoteca de Tel Aviv".

Moratinos aterrizó en Ammán (Jordania) sobre las 19.00 horas (una hora menos en la España peninsular). Abbas lo hizo 15 minutos después, procedente de El Cairo. El ministro le esperó al pie del avión. Ambos caminaron hasta una sala bajo los focos de las cámaras y se encerraron a conversar durante unos 25 minutos. "Ha sido un día muy importante porque nos va a permitir seguir trabajando en el proceso de paz", dijo el presidente palestino tras reunirse con el ministro español de Exteriores.

"Es una buena noticia, ya que se ha establecido la voluntad de mantener la calma y aplicar los compromisos de Sharm el Sheij", manifestó Moratinos. El líder palestino evitó responder a la pregunta de que si este resultado, que no llega al objetivo anunciado de declarar la tregua formal, frustraba sus aspiraciones. Mahmud Abbas insistió, en cambio, en que "lo que ha ocurrido es la culminación de los trabajos de los últimos meses".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de marzo de 2005