Wrigley anuncia el cierre de su fábrica de chicles en Lleida

El grupo despedirá a sus 220 empleados y mantiene abierta la planta de Tarazona

Apenas un año ha durado la fábrica de chicles Joyco de Alcarràs (Lleida) en manos del gigante Wrigley. Cuando aún no se ha cumplido el primer aniversario de la venta por parte del grupo catalán Agrolimen, la multinacional norteamericana anunció ayer a los trabajadores y a las autoridades locales el cierre de la planta, que emplea a unos 220 trabajadores. El centro de caramelos de Tarazona (Zaragoza) seguirá abierto.

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La noticia cayó como un auténtico jarro de agua fría en Alcarràs, donde Joyco es la primera industria de la localidad, de 5.500 habitantes. El 80% de la plantilla de la fábrica vive en Alcarràs y "varios matrimonios tienen en Joyco su única fuente de ingresos", se lamentaban ayer los sindicatos.

Fundada en 1977, la antigua General de la Confitería está especializada en la fabricación de chicles con azúcar e inflantiles, como Boomer y Bang Bang, a pesar de que en los últimos tiempos la marca Trex ha ido ganando hueco en el negocio. Esta especialización, según fuentes sindicales, es una de las principales razones esgrimidas por Wrigley para justificar el cierre, al consumirse cada vez menos chicles con azúcar.

El cierre de Alcarràs también repercute en la planta de goma base de Barberà del Vallès (Barcelona), parte de cuya producción se trasladará a China. Joyco potenciará, en cambio, la fábrica de caramelos Solano de Tarazona (Zaragoza), que emplea a 180 personas y donde quiere trasladar a 90 empleados de Lleida. La empresa detallará la semana que viene las causas económicas y avanzará el calendario del cierre, previsto para junio.

El 1 de abril se cumplirá un año de la compra de Joyco a Agrolimen (propiedad de la familia Carulla), por la que Wrigley pagó 215 millones de euros. La principal marca del grupo americano es Orbit.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 03 de marzo de 2005.

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