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Vattimo defiende la transgresión frente al conformismo que se impone en Occidente

El pensador italiano encuentra en Zapatero "un icono de las esperanzas de la izquierda"

"Después de la guerra de Irak, y frente a Estados Unidos, nos hemos visto obligados a pensar si existe algo específicamente europeo", contó ayer Gianni Vattimo antes de la conferencia que dictó en el Círculo de Bellas Artes. "Europa es la suma de todo lo que ha sido considerado moderno", explicó: "La lucha por los derechos civiles, la democracia, la Constitución, la solidaridad social, el sentido del Estado...". El pensador italiano confesó que está convirtiéndose al comunismo y reivindicó la necesidad de la transgresión en un contexto cada vez más conformista.

"El papel del Estado es muy diferente en la tradiciones europea y estadounidense. En este último caso, surge para poner orden entre propietarios. Están los pioneros que se van haciendo con tierras y el Estado llega para poner orden. En Europa, en cambio, el Estado ha sido un motor positivo para hacer reales muchas batallas de la gente, incluidas las de los derechos de la mujer".

Gianni Vattimo (Turín, 1936) es un torrente de ideas que no cesa y ayer habló, con mucho sentido del humor, sobre lo divino y lo humano antes de su conferencia, que tituló Europa, ¿nueva utopía? (hoy hablará en la UNED sobre El derecho filosófico del uno, y mañana en la Complutense sobre Estética del espíritu). "La religiosidad de Bush tiene también que ver con la del pionero, es más sectaria.", dijo. "Europa, en cambio, se ha construido a partir de la disolución del ser. Ha roto con las grandes esencias para abrirse al pluralismo, a la multiplicidad de culturas. Su proyecto se sostiene, más que en el sectarismo (yo tengo la razón frente al otro), en la caridad".

El filósofo italiano, que dejó en 2004 de ser europarlamentario por El Olivo, está ahora en las listas del Partido de los Comunistas Italianos (PdCI), una pequeña agrupación de izquierdas. Considera que muchas de las profecías de Marx se están cumpliendo ("cada vez hay menos ricos y más pobres") y es cada vez más escéptico sobre la capacidad de los reformistas para cambiar las cosas ("confían demasiado en el mercado para borrar las diferencias"). "Occidente es cada vez más una fortaleza que se protege de las amenazas exteriores a través de un control total y que exporta una democracia que se reduce al proyecto de tener 'una pequeña casa, una pequeña mujer, una pequeña conciencia...", y en este punto Vattimo canturreó el estribillo de una vieja canción.

Aun así, votaría "sí" a la Constitución europea si fuera consultado ("es necesaria una Europa fuerte frente al imperio, hay que construir varios polos de poder frente a un mundo unificado"), aunque recomienda a los jóvenes ("cada vez más acomodaticios y que sienten nostalgia por las cosas que hicieron sus mayores") cualquier tipo de pacífico sabotaje que permita resistir a un sistema que celebra una democracia como la de Berlusconi.

"Zapatero se ha convertido en un icono de las esperanzas de la izquierda", dijo Vattimo, que confesó seguir con mucha atención las iniciativas del Gobierno español, como su lucha por los derechos civiles y los de los homosexuales (en la presentación se dijo que el pensador es gay). "No sé cuánto éxito tendrá, pero esperó mucho de él, como espero mucho de Lula, ahora en horas difíciles".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de febrero de 2005