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El textil y juguete buscan calidad y nuevos mercados para hacer frente a la liberalización

Los empresarios valencianos piden nuevas ayudas a los gobiernos central y autonómico

La liberalización de mercados efectiva en enero de 2005 permitirá la libre circulación de productos por los países de la Unión Europea. Los sectores industriales tradicionales, como el del textil y del juguete preparan sus estrategias. Mientras el textil impone la calidad y el diseño para paliar los efectos de la entrada de productos elaborados en países emergentes, los jugueteros se plantean abrir nuevos mercados. El Consejo Intertextil y la Secretaría General de Industria diseñan nuevas líneas de actuación a la vista de la escasa efectividad del Plan del textil propuesto.

Miguel Bixquert, director de Textilhogar, reconocía que el futuro pasa por reivindicar los productos españoles y europeos frente a los ofrecidos por terceros países. La primera medida impuesta por la dirección de Textilhogar para la próxima edición, que se celebrará entre el 22 y el 25 de enero, es la restricción de la participación de empresas para garantizar la máxima calidad de los productos expuestos. "Los criterios primordiales van a ser la calidad y el diseño, la apuesta por el producto europeo y la estética mediterránea". Con estas medidas se pretenden evitar posibles problemas por la copia de productos. También la innovación es el gran reto que los responsables de feria han planteado.

El presidente de la Feria del Juguete, FEJU, José María Castellano, ha reconocido que se deben buscar fórmulas para mejorar la competitividad en un mercado con un euro fuerte. Castellano ha dicho estos días que parte de la producción deberá realizarse en países con mano de obra barata, dejando los "departamentos de inteligencia" en España. El sobrecoste que acarrea la debilidad del dólar es la gran losa que pesa sobre las jugueteras. Por eso, el presidente de FEJU evitaba hablar de "deslocalización", pero añadía que se debe "vender donde no se vende, ser más competitivos, mejorar". Para ello Feria del Juguete, certamen que se desarrollará el próximo mes de febrero en Valencia, invitará a compradores de Marruecos, Túnez, Argelia y Polonia.

El sector textil también ha iniciado una campaña de promoción de los productos valencianos en Asia y en los países del Este de Europa con el objetivo de aumentar las exportaciones. Antes de la entrada en vigor de la liberalización de mercados la crisis se ha dejado notar en el sector con la pérdida de puestos de trabajo. Esta circunstancia ha supuesto la puesta en marcha del Plan Nacional del Textil, firmado en noviembre de 2003 y que ha tenido una discreta acogida por parte de las empresas. Las medidas acordadas entre el Estado y el Observatorio del Textil, compuesto por empresarios, sindicatos y Administración, sólo las han adaptado siete empresas valencianas. En L'Alcoià y El Comtat sólo una empresa mostró interés, aunque al final desestimó participar. La Generalitat presupuestó 600.000 euros para complementar las ayudas del Estado y apenas se ha utilizado el 30% de estos fondos pese al incremento de expedientes de suspensión de empleo en estas comarcas. El motivo de la escasa incidencia del plan es a juicio del secretario general de Comisiones Obreras en las Comarcas Centrales, Francesc Molina, que los empresarios "no quieren comprometerse a mantener los trabajos de sus empleados si quieren acogerse al plan".

El Consejo Intertextil y la Secretaría General de Industria han acordado abrir nuevas líneas de actuación, encaminadas a hacer frente al proceso de deslocalización. Los empresarios textiles han reclamado a la Generalitat líneas de apoyo a la concentración empresarial, acceso a los canales de distribución, proyectos de internacionalización o el fomento de la innovación y demandan medidas de carácter social, como planes especiales de prejubilación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de diciembre de 2004