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Bush se declara a favor de renovar la ayuda militar a Colombia

Visita relámpago a Cartagena de Indias

Cartagena de Indias

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, efectuó ayer una visita de cuatro horas a Colombia durante la cual prometió a su homólogo Álvaro Uribe que hará todo lo posible para que el Congreso de su país renueve la ayuda militar a Colombia, cercana a los 700 millones de dólares (540 millones de euros) anuales. En el dispositivo de seguridad desplegado por tierra, mar y aire en Cartagena de Indias participaron 15.000 hombres.

George W. Bush dijo sentirse optimista sobre la posibilidad de que el Congreso de su país apruebe la continuidad del llamado Plan Colombia enfocado a la lucha narcoterrorista.

El presidente de Estados Unidos se comprometió con el Gobierno colombiano en una conferencia de prensa al término del breve encuentro con su homólogo Alvaro Uribe: "El año que viene le pediré al Congreso que renueve este apoyo".

La visita relámpago se produjo en un momento crítico de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio (TLC) -actualmente en su recta final- y cuando se debate si se renueva o no el llamado Plan Colombia, que ha canalizado más de 3.000 millones de dólares para la guerra contra el narcotráfico y el terrorismo desde el año 2000.

Los mandatarios hablaron a la prensa desde dos atrios colocados en la playa de la bahía de Cartagena en un rincón de la escuela naval de esta ciudad caribeña. El optimismo de Bush se basa en los resultados que le presentó el Gobierno colombiano de su política de seguridad democrática, con reducción en secuestros, ataques a poblaciones, homicidios y hectáreas de cultivos ilegales. "El plan de este hombre está funcionando", dijo Bush refiriéndose a Uribe, a quien calificó de fuerte, valiente y amigo .

"Confiemos en que continuará la ayuda hasta que Colombia esté libre de la plaga del terrorismo", dijo Uribe.

Sólo cuatro horas permaneció Bush en Cartagena de Indias. Pero fueron suficientes para poner todo patas arriba por las impresionantes medidas de seguridad. El único desplazamiento del mandatario más poderoso del mundo fue en limusina: del aeropuerto, a la Casa de Huéspedes Ilustres. Allí fue recibido con honores militares y mantuvo una charla privada, de sólo media hora, con Uribe. Las cuatro horas en Cartagena alcanzaron, sin embargo, para reunirse con dos famosos beisbolistas colombianos que juegan en la liga norteamericana.

En el operativo de seguridad desplegado por tierra, mar y aire,participaron 15.000 hombres. Hubo perros adiestrados, robots anti-explosivos, aeronaves de combate, submarinos y fragatas con sistemas de interceptación por satélite y decenas de francotiradores apostados distintos sitios de la ciudad. El espacio aéreo fue cerrado por cinco horas y se suspendió la actividad marítima en la bahía. Un portaaviones estadounidense permaneció en altamar.

Tampoco faltaron las críticas a Bush. "Colombia necesita de la cooperación internacional pero no puede ser solidaria con la violación del derecho internacional que ha propiciado la administración Bush". Lo dijo a este periódico, Luis Alberto Restrepo, director del Instituto de estudios políticos de la Universidad Nacional.

"Esta visita es uno de los peores eventos de los últimos tiempos en esta ciudad", escribió en su editorial el diario El Universal. Para evitar el caos total, el alcalde decretó jornada festiva. No abrieron las oficinas públicas ni los colegios. En pleno centro, un centenar de personas quemaron banderas y gritaron consignas contra Bush. También hubo protestas en Bogotá.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 23 de noviembre de 2004