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Sinisterra gana el Nacional de Literatura Dramática con un texto antifranquista

La obra premiada, 'Terror y miseria en el primer franquismo', refleja la admiración por Brecht

El autor y director teatral José Sanchis Sinisterra (Valencia, 1940), creador de obras emblemáticas de la escena contemporánea española como ¡Ay Carmela! y Ñaque o de piojos y actores, ha resultado ganador del Premio Nacional de Literatura Dramática que concede el Ministerio de Cultura por su pieza Terror y miseria en el primer franquismo, un ejercicio contra la amnesia histórica y el neofranquismo que refleja, desde el título, la admiración del dramaturgo por Bertolt Brecht.

El premio, que distingue una obra de autor español, escrita en cualquiera de las lenguas del Estado y editada en España en 2003, está dotado con 15.000 euros. Terror y miseria en el primer franquismo ya le proporcionó a Sanchis Sinisterra en marzo pasado el Premio Max de Nuevas Tendencias Escénicas a raíz del montaje de la obra a cargo de Teatro del Común.

Sanchis Sinisterra recibió la noticia ayer en Barcelona, durante un ensayo en la Sala Beckett -de la que es fundador- de su última obra, Flechas del ángel del olvido, que se estrenará el 10 de diciembre con dirección de él mismo y a cuya producción piensa consagrar parte del dinero del premio. El dramaturgo, que está acabando de escribir ahora su nueva creación, una "tragicomedia musical" sobre el tráfico de armas que se titulará Misiles melódicos, dijo sentirse muy satisfecho con el galardón que, recalcó, no se esperaba en absoluto. Aprovechó la ocasión para animar a las instituciones a ser más "atrevidas y abiertas" para canalizar la auténtica explosión que se está produciendo, dijo, de nueva escritura dramática.

El título de la obra galardonada, publicada el año pasado por Cátedra, parafrasea la tan célebre de Brecht Terror y miseria del Tercer Reich, a la que se asemeja formal e ideológicamente. Consta de nueve piezas o cuadros, con títulos como Filas prietas, Primavera 39 o Dos exilios, que en conjunto conforman un singular panorama coral del sórdido periodo comprendido entre 1939 -fecha del triunfo de Franco- y 1953, año en que España y EE UU firman el tratado para instalar bases militares estadounidenses en territorio español.

Independientes entre sí aunque a la vez piezas de un apasionante mosaico, las breves obras, que muestran una amplia variedad de géneros (sainete, teatro del absurdo, alta comedia, drama rural, teatro épico), tocan diferentes temas como el estraperlo, el Frente de Juventudes, los nuevos ricos o el exilio interior y exterior. Una de las piezas, para la que el autor quiso una estética de La Codorniz, aborda el tema del Opus como cómplice del poder. Esta pieza le supuso a la obra ahora premiada ser objeto de censura en 2002, según el propio Sanchis Sinisterra, que denunció en su día que a causa de ese cuadro satírico sobre el Opus le fueron retiradas las subvenciones prometidas para el montaje del Ministerio de Cultura del PP y de la Comunidad de Madrid.

La obra, además de su virtuosismo dramatúrgico y su voluntad de experimentación, tiene una clara voluntad didáctica, pues según recordó ayer el propio Sanchis Sinisterra, nació con la pretensión de luchar "contra la amnesia generalizada en lo tocante al franquismo producida por el ascenso al poder del PP".

Terror y miseria en el primer franquismo fue estrenada en 2002 por el Teatro del Común, una formación nacida de la unión de 18 profesores de enseñanza secundaria de distintas materias y aficionados al teatro de Madrid. Para ellos, el autor acabó el texto, que había iniciado en 1981 y retomado con la llegada al poder del PP. El estreno de la pieza de Sanchis Sinisterra, bajo su propia dirección, lo protagonizaron 26 profesores y alumnos de instituto. El espectáculo se enmarcaba en un amplio proyecto que incluyó conferencias y mesas redondas. Sanchis Sinisterra quiso ayer recordar ese "hermoso" proyecto -que continúa con un montaje sobre los derechos humanos- y subrayó que el premio es también "un alegrón" para toda la gente que participó en el mismo, que han de sentirlo como suyo. El dramaturgo considera muy significativo que la obra haya sido galardonada ahora.

El jurado estaba presidido por Rogelio Blanco, director general del Libro, y formaban parte de él, entre otros, Jordi Coca, del Institut d'Estudis Catalans; Domingo Miras, de la asociación de autores de teatro, y Mauro Armiño, de la de críticos literarios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de octubre de 2004