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VIOLENCIA EN IRAK

El Gobierno de EE UU autorizó a la CIA para sacar ilegalmente presos fuera de Irak

La medida ha permitido el interrogatorio indefinido y en lugar secreto de docenas de prisioneros

El Departamento de Justicia estadounidense autorizó en marzo pasado a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) a trasladar prisioneros capturados en Irak fuera del territorio del país para ser interrogados. Con esta autorización gubernamental, la CIA ha trasladado secretamente a docenas de personas en los últimos meses fuera de Irak para su interrogatorio y ocultó esas detenciones al Comité de la Cruz Roja y a otras autoridades. La práctica de la agencia, según especialistas en leyes internacionales, contraviene abiertamente la Convención de Ginebra.

La orden redactada por el Departamento de Justicia estadounidense el pasado 19 de marzo autoriza a la CIA a sacar del país tanto a ciudadanos iraquíes como a extranjeros capturados en Irak, para ser interrogados por un "breve pero indefinido periodo". Igualmente, la orden sostiene que la CIA puede hacer permanentes traslados de personas si éstos son considerados "extranjeros ilegales", según las "leyes de inmigración local". Según un agente familiarizado con estas operaciones de la agencia de inteligencia, docenas de personas fueron trasladadas fuera de Irak en los últimos seis meses al amparo de este permiso de la Casa Blanca.

Los expertos en leyes internacionales consultados sostienen que la práctica es contraria al artículo 49 de la Convención de Ginebra, que protege a los civiles y prisioneros durante la guerra y la ocupación armada, incluyendo a los insurgentes, hayan sido o no miembros de las fuerzas armadas iraquíes. La Convención prohíbe "los traslados forzosos individuales o masivos, así como las deportaciones de personas protegidas [por la Convención] desde el territorio ocupado (...) sin importar su razón".

Diferencias con Afganistán

Durante la guerra de Afganistán, la Administración del presidente George W. Bush determinó que los combatientes o miembros de Al Qaeda no iban a ser considerados "personas protegidas" bajo la Convención de Ginebra. Muchos de estos miembros del grupo terrorista fueron trasladados fuera del territorio afgano a la base naval estadounidense de Guantánamo, en Cuba, y a otros lugares, para ser interrogados. Por contra, el Gobierno estadounidense consideró que los ex miembros del partido Baas de Sadam Husein y del Ejército iraquí, así como los insurgentes y otros civiles en Irak, sí estaban bajo la protección de la Convención. Por tanto, la orden que procedió del Departamento de Justicia contraviene la ley internacional.

La CIA, el Departamento de Justicia y el propio autor de la polémica autorización, el ex director de la Oficina de Consejo Legal, Jack Goldsmith, declinaron hacer cualquier comentario sobre el dictamen. La agencia tampoco ha revelado la identidad de los presuntos detenidos ni los lugares donde pueden hallarse, a efectos de facilitar las investigaciones que están realizando algunos comités parlamentarios, el Departamento de Defensa e incluso agentes internos de la agencia de inteligencia que están revisando la política de detenciones e interrogatorios tras el escándalo del maltrato y vejación de prisioneros en la cárcel iraquí de Abu Ghraib.

Hay que recordar que la agencia del Departamento de Justicia que ha escrito este dictamen sobre el traslado de prisioneros es la misma que en agosto de 2002 redactó otro afirmando que la tortura de los miembros de Al Qaeda capturados podía "estar justificada" y que las leyes internacionales contra la tortura "podían llegar a considerarse anticonstitucionales si se aplicaban a los interrogatorios" en la guerra contra el terrorismo.

La copia de la orden a la que tuvo acceso el diario The Washington Post no da pistas de por qué la CIA hubiese tenido la necesidad de trasladar a prisioneros fuera de Irak para su interrogatorio, pero algunos expertos suponen que cuando la agencia incurre en prácticas como éstas es porque en otros sitios tiene la gente y los medios que necesita para cierto tipo de interrogatorios. El dictamen de marzo pasado que autoriza los traslados está directamente vinculado, e incluso fundado, en la detención de Hiwa Abdul Rahman Rashul, apodado Triple X en la jerga de la CIA y de algunos miembros del Ejército estadounidense presentes en Irak. Ranshul, supuesto miembro del grupo terrorista iraquí Al-Ansar, fue capturado por la milicia kurda a mediados de 2003 y entregado a la CIA, que probablemente haya querido llevarlo a Afganistán para interrogarlo.

La publicación de la orden ilegal del Departamento de Justicia se produce 10 días después de que la organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch denunciara que al menos once sospechosos de pertenecer a Al Qaeda detenidos por EE UU han "desaparecido". Según esta asociación, están presos en lugares desconocidos donde podrían haber sido torturados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 25 de octubre de 2004