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La cifra de delitos en la capital duplica la media nacional

La capital se sitúa a la cabeza, con 92,74 infracciones penales por cada 1.000 habitantes

Catorce grandes municipios de la región (con más de 10.000 habitantes) superan la media nacional de infracciones penales, establecida en 46,91 delitos cada 1.000 habitantes. De todas formas, son 36 las localidades de la Comunidad de Madrid las que rebasan la tasa media, pero los datos, a causa de su reducido número de habitantes, están distorsionados. Entre los grandes municipios, destacan Madrid (92,74 infracciones penales por cada 1.000 habitantes), Humanes (65,43) o Alcobendas (64,88). Por otra parte, en la Comunidad hay 8.963 policías nacionales, que cubren el 80,87% de la plantilla que se necesita.

Según los datos del Ministerio del Interior, en 2003 se cometieron en la Comunidad de Madrid 359.524 infracciones penales (delitos y faltas). Si se divide esta cifra entre el número de residentes en la región, se obtiene una tasa de infracciones de 82,01 por cada 1.000 habitantes. La media española es sensiblemente inferior: 46,91.

Pero la media regional no es homogénea en todos los municipios. En la capital la ratio delictiva se sitúa en 92,74 infracciones penales cada 1.000 habitantes, mientras que en Alcalá de Henares, por ejemplo, es de 59,62, y en Alcobendas, de 64,88. En estos tres municipios, donde existen comisarías de Policía Nacional, las plantillas policiales no están completas. En la capital, que cuenta con 5.062 agentes, la plantilla está al 85,96%; en Alcobendas está al 79,59%, y en Alcalá, al 73,29%.

El vicepresidente segundo y consejero de Justicia e Interior, Alfredo Prada, afirma que el proyecto del Gobierno de Esperanza Aguirre de crear las llamadas brigadas de seguridad ciudadana (Bescam) parte de estos datos. "Detectamos un problema y buscamos una solución, que puede no ser la única, en el incremento de las plantillas policiales. Ya hemos firmado 17 convenios con municipios de más de 25.000 habitantes para aumentar las plantillas y estamos dispuestos a poner 2.500 policías municipales más en las calles de Madrid", dice.

Prada afirma que la Comunidad está dispuesta a "colaborar y cooperar desinteresadamente" con la Delegación del Gobierno en Madrid para reducir los índices de criminalidad en la región. "Eso es lo importante. Nosotros no queremos coordinar nada, porque las competencias en Policía Local son de los alcaldes", añade.

El consejero insiste en que la "solución policial" no puede ser la única para reducir los índices de criminalidad, porque hacen falta otro tipo de políticas, educativas o sociales, pero sí es muy importante para mejorar las ratios.

A la vista de la evolución de la delincuencia en la región, los sindicatos del Cuerpo Nacional de Policía siempre han exigido medidas especiales para los funcionarios que trabajan en Madrid. Entre sus principales reivindicaciones destaca un plus o un complemento, de forma que el ser policía en la capital o sus poblaciones limítrofes tenga algún aliciente, al menos económico. Y es que las centrales sindicales han recordado que en los últimos cuatro años la criminalidad ha crecido en los municipios controlados por la Policía Nacional (aquellos que superan los 50.000 habitantes) un 27%. Esta cifra representa con mucho el mayor incremento de los registrados en los anteriores ejercicios.

A todo ello ha contribuido, según los sindicatos, la precariedad de medios con que cuenta el cuerpo para hacer frente a bandas internacionales que disponen de los medios tecnológicos más avanzados que existen en el mercado.

Los investigadores tienen que trabajar con instrumental muy rudimentario para intentar desarticular estas redes. A ello también se une la falta de agentes para cubrir las plantillas de todas las brigadas y de las comisarías. Esto se traduce en menor número de agentes en las calles, en medidas de prevención, y menos investigadores que resuelvan las miles de denuncias que presentan los madrileños cada año.

Además, el Plan 2000 puesto en marcha por el ex director general de la Policía, Juan Cotino, tampoco sirvió para acercar el cuerpo a los ciudadanos. Decenas de motos se agolpan en las comisarías de toda España, sin que hayan sido puestas en servicio en labores de patrullaje y vigilancia. Además, este plan acabó con los grupos de investigación de las comisarías, pese a que algunas como Villaverde-Usera, Centro y Chamartín gozaban de gran fama dada la gran cantidad de crímenes que lograron esclarecer, recuerdan los sindicatos.

Las perspectivas parecen apuntar mejores resultados este año. En los primeros seis meses, las infracciones penales (faltas más denuncias) han descendido cerca de un 3% en el ámbito del Cuerpo Nacional de Policía, según recordó el jefe superior de Madrid, Miguel Ángel Fernández Rancaño, el pasado lunes, durante la celebración del patrón del cuerpo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de octubre de 2004