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Análisis:LA ACADEMIA SUECA CONSAGRA UNA VOZ COMBATIVA Y RADICAL

Fronteriza y transversal

Desde alguno de los círculos más influyentes de la cultura centroeuropea se ha potenciado en los últimos años la dimensión, en cierto modo alternativa y transversal, de una creadora como Elfriede Jelinek. El Festival de Salzburgo, dirigido por Mortier, inauguró con ella en 1998 una sección de homenajes a grandes creadores que se continuaría con figuras como Enzensberger, Christoph Ransmayr, Esterházy, Kertész y Péter Nádas.

El tributo de Salzburgo a Jelinek contó con artistas e intelectuales de la talla de Ivan Nagel, Therese Affolter o Markus Hinterhäuser, organizándose una serie de lecturas de sus poetas o escritores preferidos con actores como Bruno Ganz o Angela Winkler. Jelinek eligió a Robert Walser, Hölderlin, Georg Trakl, Paul Celan, Imre Kertész, Danilo Kis y Sylvia Plath. Se representaron asimismo ocho funciones de su obra Er nicht als er, con dirección de Jossi Wieler y escenografía de Anna Viebrock. Ello sirve, de algún modo, para centrarnos en el universo estético de esta mujer.

En el territorio musical ha colaborado especialmente con la compositora Olga Neuwirth (Graz, Austria, 1968). En 1997 aportó los textos de Elfi und Andi ,para recitador, guitarra eléctrica, contrabajo, clarinete bajo, saxo y electrónica.De 1996 a 1999 procede la obra de teatro musical de Neuwirth probablemente más conocida: Bählamms Fest, 13 cuadros inspirados en la pintora y escritora Leonora Carrington (1917) con libreto de Elfriede Jelinek traducido por Heribert Becker. Las representaciones de hace un par de años en Lucerna, con escenografía y vestuario de Kazuko Watanabe, fueron uno de los éxitos más señalados del festival de verano de la ciudad suiza en 2002. Ese mismo año, Neuwirth y Jelinek compusieron la música y el libreto respectivamente de Lost Highway, a partir de la película del mismo título de David Lynch. Las dos mujeres han recibido también el encargo de una ópera por Gérard Mortier para la Ópera Nacional de París.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de octubre de 2004