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El presidente alemán llama a una "renovación" de todo el país

Köhler dice que Alemania se durmió tras la caída del muro de Berlín

El presidente federal alemán, Horst Köhler, reconoció que hace 15 años, cuando cayó el muro, Alemania se durmió y el país dejó pasar la oportunidad de realizar las reformas necesarias, además de poner demasiadas esperanzas en una rápida reconstrucción del Este. Así lo admitió ayer en el solemne discurso conmemorativo del 14º aniversario de la reunificación del país, pronunciado ayer en Erfurt, capital del Estado de Turingia.

Köhler pasó revista a las tareas urgentes y apeló a "una renovación de toda Alemania que nos asegure el futuro". No fue un mero discurso ritual. Köhler aprovechó su primer acto solemne como presidente para dar un repaso, leer la cartilla al país y al mismo tiempo dar ánimos. El discurso de Köhler llegó en un momento en que la brecha entre el este y el oeste de Alemania se ha abierto de nuevo. Una crónica de la agencia alemana de prensa DPA con motivo del Día de la Unidad Alemana lo expresa de forma plástica: "En el 14º aniversario de la unidad alemana, el estado de ánimo del país está por los suelos, sobre todo en el Este, pero también en el Oeste". En otra crónica, la misma agencia recoge el testimonio de un jurista y psicoanalista, catedrático de la Universidad de Jena: "Alemanes del este y del oeste se perciben unos a otros como traidores".

En realidad, los festejos de la unidad coinciden con el desmoronamiento de la protesta callejera contra los recortes sociales que se prolongó durante las últimas semanas del verano. Las manifestaciones del fin de semana en Berlín, que pretendían lograr una gran marcha de hasta 100.000 personas, se quedaron en unos escasos 20.000. Desarmados y desganados corearon eslóganes y consignas por las calles del centro del antiguo Berlín Este con un claro tufo de retirada a los cuarteles de invierno. El Gobierno de coalición entre socialdemócratas y Los Verdes disfruta ahora de una pausa para afianzar las reformas.

En este proyecto, el Gobierno cuenta sin duda con el apoyo del presidente federal, cuya candidatura no apoyaron en la elección del pasado 23 de mayo. Köhler realizó en Erfurt una autocrítica hacia el pasado. Reconoció que los entonces dirigentes de las dos Alemanias, Helmut Kohl, en el Oeste, y Lothar de Maizière, en el Este, hicieron bien en aprovechar la ocasión histórica de la reunificación, pero "entonces faltó tiempo o visión de futuro para llevar adelante en el tren de la reunificación, al menos en el Oeste, algunas de las reformas pendientes".

Pasó revista Köhler a las tareas pendientes para salir de la crisis actual que resumió en cuatro: creación de puestos de trabajo, reforma del sistema educativo, desmantelamiento de la burocracia y nuevo reparto de competencias entre la federación y los Estados federados. Confirmó Köhler que el pacto solidario con el este de Alemania, que se expresa en un incremento en el impuesto sobre la renta, debe mantenerse en los próximos 15 años, aunque advirtió de la necesidad de fomentar las inversiones y evitar que los fondos se destinen al consumo o los gastos administrativos. Todo esto, unido a un paro crónico, provoca una mezcla peligrosa de endeudamiento, estancamiento de la economía y envejecimiento de la población.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de octubre de 2004