La Bienal de Arte de São Paulo se convierte en un 'territorio libre'

Gilberto Gil decide la entrada gratuita

La Bienal de Arte de São Paulo, la capital económica del país, se abrió el fin de semana entre novedades y polémicas bajo el título de Territorio libre. Permanecerá abierta en el parque de Iberapuera hasta el 19 de diciembre. Entre las novedades figura el hecho de que, por primera vez, el acceso a la bienal será gratuito por decisión del ministro de Cultura, el músico Gilberto Gil.

En esta edición de la Bienal de São Paulo el Estado ha cargado con más del 70% del presupuesto, que alcanza unos seis millones de euros. Con la decisión de abrir las puertas, los organizadores tienen la seguridad de que la Bienal será visitada por lo menos por un millón de personas, sobre todo jóvenes.

Entre las novedades más polémicas figura la decisión del comisario, el alemán Alfons Hug, de eliminar el llamado "núcleo histórico" de artistas, que en las exposiciones anteriores servían de atractivo para la Bienal. La única excepción será una muestra de Portinari.

Esta vez, en efecto, no habrá en la Bienal obras ni de Van Gogh, ni de Picasso, ni de Paul Klee, ni de casi ningún clásico mundialmente famoso. Estarán sólo artistas contemporáneos en un total de 192, de 62 países, entre ellos España, representada por el artista Fernando Sánchez Castillo (Madrid, 1970), que presentará un vídeo en torno al poder titulado Rich Cat Dies of Heart Attack in Chicago (Gato rico muere de infarto en Chicago), realizado a partir de una noticia en un diario brasileño.

Brasil presenta las obras de 50 artistas. Aunque se ha hablado de la preeminencia del arte de América Latina contra el llamado eurocentrismo, aún figuran 50 europeos y varios exponentes de África y Asia.

La Bienal de São Paulo se va orientando cada vez hacia su aspecto "popular", ya que la idea de sus organizadores y de la clase política que la apoya es que debe tener, además de una función artística, una función política y social, llamada a descubrir nuevos artistas, a hacer conocer mejor el arte de Brasil y a formar nuevos montadores de exposiciones. Para el comisario Hug, la Bienal debe ser "el territorio del arte y de la utopía".

El título de Territorio libre se debe no sólo al hecho de que la entrada va a ser gratuita, sino también a que, afirman los organizadores, "el arte debe ser un espacio sin dueño y un ejercicio de libertad", ya que la Bienal quiere ser también "un área extraterritorial donde los artistas construyan sus lugares utópicos".

Este año, la 26ª Bienal de São Paulo, en la que predominan en sus carteles los colores verde y azul, ha sido concebida lo más posible al aire libre, dialogando con el magnífico parque de Iberapuera. Entre los artistas extranjeros se destacan las obras del pintor belga Luc Tuymans, exponente del arte mundial que contará con una sala especial para la exposición de seis de sus telas más famosas.

Los brasileños, adoradores de los colores vibrantes, podrán contemplar el contrapunto de los tonos fríos, casi glaciales de la pintura enigmática, sin jerarquías de temas, de Tuymans. Destacan también, entre los extranjeros, el alemán Thomas, Struth, el chileno Eugenio Dittbom, el cubano Carlos Garriacoa y el español Santiago Sierra.

Utopía y revolución

En representación de España asiste el artista Fernando Sánchez Castillo, autor de piezas como Pacto de Madrid y Arquitectura para el caballo, seleccionado por Katya García-Antón como comisaria tras recibir el encargo del Ministerio de Asuntos Exteriores. En el catálogo, publicado por Turner en español e inglés, la comisaria dice que el artista "sigue interesado en el lugar que ocupan la utopía y la revolución en el arte y la sociedad".

Entre los artistas brasileños destacan el escultor Ivens Machado, el fotógrafo Caio Reisewits y el pintor Paulo Climachauska. Precisamente dos novedades de esta Bienal van a ser la preponderancia tanto de la fotografía como de la pintura que, juntas, alcanzan casi un 50% de las exposiciones.

Uno de los espacios de la Bienal de São Paulo, durante el montaje.
Uno de los espacios de la Bienal de São Paulo, durante el montaje.EFE

Una filial en Río

La 26ª Bienal de Arte de São Paulo tendrá también un pequeño reflejo en Río de Janeiro. Con una decisión inédita, coincidiendo con las mismas fechas, Río ha organizado, en el espacio del Jardín Botánico, una especie de pequeña filial de la Bienal con muestras de 42 artistas cariocas, con seis galerías, en un espacio de mil metros cuadrados.

La idea nació de la constatación de que muchos de los extranjeros que visitan la Bienal de São Paulo acaban dando un salto para visitar la mítica ciudad de Río, siendo una ocasión para que puedan también conocer algunos de los artistas que ha creado esta ciudad, tan especial, que según el arquitecto Le Corbussier, es la única que nunca pudo ser planificada por él, dadas las especiales características de las que la ha dotado la naturaleza.

Entre las obras expuestas en la filial de Río figuran también pintura, escultura y fotografia de artistas ya fallecidos como Helio Oiticica y Geraldo Barros, o vivos, como Abraham Palatnik, Luiz Pizarro y Nelson Leimer.

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