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Marcela Serrano recrea el clásico de Alcott en 'Hasta siempre, mujercitas'

La "fascinación" que siente Marcela Serrano (Santiago de Chile, 1951) por Mujercitas, de Louise May Alcott, viene de lejos, desde aquellas tardes en las que, tras leer la historia de las hermanas March, se dedicó a escribir "copias" del libro a "un capítulo por día" para leérselos a sus cuatro hermanas. "De una forma u otra todo lo que he hecho desde Nosotras que nos queremos tanto ha sido escribir Mujercitas", sostuvo ayer Serrano en Madrid, al presentar ante la prensa su nueva novela, Hasta siempre, mujercitas (Planeta), oportunidad elegida por la editorial para anunciar que en octubre empezará a reeditar la obra de la autora, comenzando por Lo que está en mi corazón, finalista del Premio Planeta 2001.

Hasta siempre, mujercitas, octavo libro de Marcela Serrano, pretende "revisitar" ese clásico del siglo XIX, pero situando a sus protagonistas en el Chile de finales del siglo XX, con el golpe militar de 1973 como hito y explorando, además, "la pérdida del mundo rural". Proponer este paralelismo es posible, afirma Serrano, porque los "mandatos" sociales de las heroínas decimonónicas no han cambiado. "Eran muy parecidos a los míos. ¿Cuál es la diferencia clave? La posibilidad actual de quebrarlos. Las mujeres del siglo XIX los mantuvieron hasta el final, y eso las hace tan sentimentales, estáticas y... agotadoras".

Las protagonistas son Nieves, Ada, Luz y Lola, cuatro primas que se repartían en sus juegos de infancia los papeles de la novela de Alcott. Ya adultas, vuelven a reunirse y un secreto pondrá a prueba el lazo que las une. Aunque reniega de las críticas que la acusan de tejer personajes masculinos "insustanciales", Serrano admite que en esta historia los "hombres entran y salen, pero son sólo secundarios". Es "una novela sobre mujeres, pero no para mujeres", recalca.

"Los hombres que han intentado retratar el alma de la mujer en esta época lo han hecho pésimo", dispara, pero matiza: "Yo no creo en los relatos con apellido. No sé bien qué significa novela feminista; supongo que algo panfletario. Yo soy feminista; mi novela, no".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de septiembre de 2004