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La Ertzaintza rebaja a 424 la cifra de vehículos abandonados en las cunetas

Los gruistas rechazan el recuento oficial y afirman que muchos coches han sido retirados

La Ertzaintza rebajó ayer hasta sólo 424 la cifra de vehículos que permanecen abandonados en las cunetas de las carreteras vascas como consecuencia del paro que iniciaron el 27 de julio las grúas de la comunidad autónoma. La consejería de Interior informó ayer de que esa cifra es el resultado de un "detallado" rastreo realizado por las patrullas de la policía vasca en las autopistas, autovías, carreteras nacionales y vías secundarias de Euskadi. El cómputo -realizado "coche por coche", recalca Interior- no incluye los vehículos que permanecen por igual motivo en "aparcamientos, áreas de servicio de autopistas y zonas urbanas controladas por las policías locales". No obstante, Interior calcula que, incluso sumando estos automóviles, la cifra global "apenas superaría el medio millar".

La cifra resulta casi diez veces inferior de la que han repetido en los últimos días los gruistas, que hablan ya de más de 4.000 coches damnificados. El presidente de Abeac (asociación vasca de empresas de auxilio en carretera), Joaquín Herrero, se mantiene en sus cifras y no da ningún crédito al recuento oficial, porque no incluye los vehículos apartados en áreas de descanso, gasolineras, a la entrada de los municipios, en las puertas de los talleres y los ya retirados por las policías locales.

En esta guerra de números, Interior reduce las víctimas del conflicto a 63 vehículos aparcados en los arcenes y proximidades de las carreteras alavesas, 183 en las de Vizcaya y 178 en las guipuzcoanas.

La consejería asegura que todos se hallan aparcados "en condiciones correctas", sin hacer peligrar la seguridad vial. Permanecen "fuera de la calzada, sin afectar al tráfico y alejados de puntos sensibles, como curvas, cambios de rasante o tramos de visibilidad reducida".Además de cuantificar la magnitud del contencioso, Interior quiso salir al paso de las cifras "alarmistas y carantes de fundamento" facilitadas por las partes, difundidas, en su opinión, para "favorecer determinadas posiciones en el litigio".

Los gruistas mantienen que son más de 4.000 los vehículos inmovilizados desde el comienzo del conflicto y discrepan de la versión de Interior. Herrero advierte de que durante las tres semanas de paro se han retirado "muchísimos coches", lo que ha "disgustado" al colectivo. "Particulares han usado carros, remolques y cuerdas para llevarse su coche; la Ertzaintza ha custodiado a grúas extranjeras para sacar coches fuera del País Vasco, y las policías municipales han barrido las carreteras con sus grúas", sostiene.

El comunicado de Interior alude también a la intención del subdelegado del Gobierno en Vizcaya, Miguel Ángel Fernández, de que el Ejército asuma, si lo respalda la Abogacía del Estado, la responsabilidad de retirar de las cunetas los coches averiados y accidentados. Para Interior, esa propuesta supone una "irrupción pública torpe y ridícula" que ha "provocado la hilaridad general". En contraposición, elogia la "actitud profesional, callada y eficaz" de la Ertzaintza durante todo el conflicto.

Interior también hace referencia a la actuación de la policía vasca para evitar la proliferación de hurtos en los coches que permanecen abandonados y asegura que las sustracciones registradas han sido "escasas y en general de poca entidad".

Tarifas más bajas

Mientras, la inactividad de las grúas se mantendrá en Euskadi hasta al menos el próximo martes, cuando está previsto celebrar la segunda reunión entre los responsables de las aseguradoras y los representantes de los profesionales, que el pasado viernes no llegaron a ningún acuerdo tras cinco horas de debate en Madrid.

Ante el cariz que puede tomar el problema si a los de Euskadi se suman desde el próximo martes los profesionales de las grúas de otras comunidades autónomas, las partes implicadas han aceptado que el director general de Tráfico, Pere Navarro, actúe como mediador en esa negociación. El presidente de Aneac, la asociación que agrupa a las empresas de auxilio en carretera de toda España, Rafael Merino, valoró esta decisión porque "la Dirección General de Tráfico está preocupada ante la posibilidad de que todas las grúas del país se paralicen durante la operación retorno del verano".

Unespa, la patronal española de aseguradoras, tampoco ha puesto ningún inconveniente en que el máximo responsable de la DGT ejerza como árbitro en el conflicto.

Hasta el momento, las conversaciones iniciadas el viernes no han servido para acercar las posiciones. El martes volverán a reanudarse con nuevas propuestas con el fin de alcanzar una solución que evite que el paro técnico se extienda a todo el país. Ambas partes ya han consensuado la creación de una mesa sectorial a partir de septiembre para debatir cuestiones puntuales, pero se mantienen las diferencias en torno a los aspectos económicos.

Los empresarios de grúas han solicitado un incremento del 100% en las tarifas que cobran de las aseguradoras hasta alcanzar los 56 euros, mientras que éstas sólo ofrecen un 15% de subida. La Aneac informó ayer de que las tarifas que cobran las empresas de auxilio en carretera en España por retirar los vehículos se sitúan entre un 30% y un 40% por debajo de las existentes en otros países de Europa. Dentro de los cascos urbanos, los precios por servicio oscilan en España entre los 21,08 y los 24,39 euros, mientras que la media europea se sitúa entre los 50,14 y los 70,30 euros. Fuera de los núcleos urbanos, en España se cobra entre 23,59 y 27,60 euros, mientras que en la UE la tarifa oscila entre 101,24 y 111,50 euros.

Al paro se sumaron ayer las compañías de grúas de Asturias, que no han esperado al martes para tomar esa decisión. La asociación de gruistas del Principado, que reúne a 87 empresarios, ha tomado esta decisión tras finalizar sin acuerdo la reunión del pasado viernes en Madrid.

Las empresas de grúas de La Rioja también ha anunciado su disposición a iniciar un paro indefinida a partir del miércoles si el día anterior no se alcanza un acuerdo con las aseguradoras, algo que los empresarios riojanos están convencidos de que no se producirá. Según sus estimaciones, la inactividad de las grúas dejaría abandonados una media de 110 vehículos diarios en las carreteras riojanas. Otro tanto ocurrirá en Cataluña. Los conductores de remolques de esta comunidad exigen que el acuerdo incluya mejoras económicas para este año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de agosto de 2004