Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Diálogo de sordos entre la comisión del 11-S y la Casa Blanca

En un verdadero diálogo de sordos con la Casa Blanca, la comisión que investiga los ataques del 11 de septiembre ha puesto en duda que el vicepresidente, Dick Cheney, tuviera información adicional que corroborara su afirmación de que Al Qaeda mantuvo contactos con el régimen de Sadam Husein antes de los atentados terroristas de Nueva York y Washington. La polémica se inició el pasado mes, cuando un informe provisional de la comisión ponía en duda la existencia de "relación de colaboración" entre Al Qaeda y Bagdad.

Un día después de la publicación del informe, Cheney se reafirmó, en una entrevista televisiva, en la posición mantenida siempre por la Casa Blanca de que había existido esa relación. El vicepresidente dijo entonces que, "probablemente", él había tenido acceso a datos no conocidos por la comisión. Inmediatamente, los comisionados pidieron a la Casa Blanca el envío de esos datos para su estudio y comprobación, envío que nunca se produjo.

El 26, conclusiones finales

Ante el silencio de la Casa Blanca, el presidente y vicepresidente de la comisión, el republicano Thomas Kean y el demócrata Lee Hamilton, hicieron público un comunicado de un solo párrafo el martes para dejar clara la posición de la comisión, que hará públicas sus conclusiones definitivas el próximo día 26. "Después de examinar las transcripciones disponibles de las declaraciones públicas del vicepresidente, la comisión del 11-S cree que tiene acceso a la misma información que el vicepresidente ha visto con relación a los contactos entre Al Qaeda e Irak previos al 11 de septiembre", dice el lacónico comunicado, donde las palabras claves son "transcripciones disponibles".

El portavoz de Cheney, Kevin Kellems, ha manifestado que la declaración de los comisionados prueba, según el, que "la Administración ha facilitado a la comisión toda la información sensible necesaria para que pudiera llevar a cabo su misión". Es decir, las dos partes siguen en sus trece. Mientras la Casa Blanca insiste en que existió una relación entre Al Qaeda y el régimen de Sadam previa a los atentados, aunque nunca haya implicado directamente a Irak en la comisión de los mismos, la comisión, por su parte, admite la existencia de algunos contactos, de los que no se puede deducir, por falta de "evidencia creíble", una participación de Sadam en los ataques de septiembre de 2001. La solución, el lunes 26.

[Por otra parte, el presidente George W. Bush ha designado a nueve prisioneros de la base de Guantánamo susceptibles de ser juzgados por un tribunal militar estadounidense, informó ayer el Pentágono, al considerarlos miembros de la red terrorista Al Qaeda o estar implicados en acciones terroristas contra EE UU, informa la agencia Reuters. Con ellos son ya 15 los prisioneros que podrán ser juzgados.]

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de julio de 2004