Zapatero abre el diálogo para un pacto de competitividad y empleo

El presidente se reúne hoy con Cuevas para fijar el marco de debate

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, abre hoy el diálogo social en un encuentro en La Moncloa con el presidente de la CEOE, José María Cuevas. El objetivo de ese proceso, como anunció el ministro de Trabajo, Jesús Caldera, la pasada semana en el Congreso, es negociar con los agentes sociales las bases que permitan firmar un "gran pacto por la competitividad y por el empleo estable".

La ronda de contactos de Zapatero y Caldera prosigue este jueves, día 20, con el secretario general de CC OO, José María Fidalgo, y el martes de la semana próxima, día 25, con el líder de UGT, Cándido Méndez. Posteriormente, habrá una cumbre en el Palacio de la Moncloa de Zapatero con los máximos responsables de los interlocutores sociales. Fuentes del Ministerio de Trabajo han afirmado que esa cita se fijará para después de las elecciones europeas del 13 de junio, para que no se interprete que "el Gobierno aprovecha el diálogo social en la campaña electoral".

Más información

Caldera avanzó el pasado miércoles en el Congreso que hay "coincidencia" con la patronal y los sindicatos en la "necesidad" de abordar reformas en materia de contratación, formación, negociación colectiva, siniestralidad laboral y el sistema de protección social. Todas estas reformas irían dirigidas, explicó el ministro, a alcanzar ese "gran acuerdo" por la competitividad y el empleo estable.

Cambios laborales

Con estos encuentros oficiales, el presidente del Ejecutivo da cumplimiento al compromiso que realizó de reunirse con los dirigentes de los interlocutores sociales antes de cumplir cien días en el Gobierno. Zapatero ya ha manifestado en numerosas ocasiones su apuesta por el diálogo social como vía para promover cambios en el mercado laboral y en el sistema de protección social, para lo que se articularán distintas mesas, algunas de carácter bipartito y otras con participación del Gobierno.

Asimismo, el ministro de Trabajo, que ya se ha reunido con los líderes sindicales y de la patronal, se ha comprometido formalmente (lo hizo ante el Congreso de CC OO) a que el nuevo Gobierno no acometerá ninguna reforma "por la vía del decreto y la imposición". En esos contactos previos, según Trabajo, se ha detectado "muy buen ambiente" para emprender el debate, y existe el compromiso de abordar una amplia agenda de temas. El trabajo duro vendrá en el otoño y se prevé que los debates necesiten una profunda reflexión. De esta forma, emprenderán "un proceso de diálogo largo y sostenido en el tiempo".

Con ese propósito, los agentes sociales deben desarrollar la renovación del Pacto de Toledo sobre pensiones, que ya cuenta con el consenso de los partidos cerrado al final de la pasada legislatura. Ahí incluirán la mejora de las pensiones mínimas, que forma parte de los compromisos electorales del PSOE, así como las medidas para garantizar el futuro de la Seguridad Social, como el retraso de la edad efectiva de jubilación (no la legal a los 65 años) y aumentar la contributividad. Otro compromiso electoral que se lleva al diálogo es el ritmo de subida del salario mínimo desde los 460 euros mensuales actuales a 600.

Los líderes de UGT y CC OO manifestaron ayer que existen "expectativas razonadas" para que el proceso de diálogo social que abre el nuevo Gobierno sea "útil" en la resolución de los principales problemas de la estructura laboral y productiva. Méndez apostó porque el Gobierno y los agentes sociales adopten iniciativas encaminadas a reducir la precariedad laboral y aumentar la calidad del empleo y la seguridad en el trabajo. Y todo ello, según precisó el líder de UGT, dentro de un marco de "reforzamiento" de los derechos sociales y laborales y de un cambio en el modelo productivo que se asiente sobre la tecnología, la formación y la educación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 17 de mayo de 2004.

Archivado En:

Te puede interesar

Suscripciones El PaísSuscríbete

Lo más visto en...

Top 50