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Saramago critica los males de la democracia en 'Ensayo sobre la lucidez'

"Esta novela es como una patada, una muestra de indignación, de protesta", dice el Nobel

"Aullemos, dijo el perro" es el epígrafe que abre Ensayo sobre la lucidez (Alfaguara), una novela nada correcta políticamente. "Es como una patada, una muestra de indignación, de protesta", en contra del mal funcionamiento de la democracia, afirmó José Saramago (Azinhaga, Portugal, 1922), ayer en rueda de prensa en Barcelona. "En la historia reciente de España la gente ha aullado y el aullido se ha escuchado". Escrita casi diez años después de Ensayo sobre la ceguera, trata de unas elecciones municipales en las que el 83% de los electores vota en blanco.

"Sufro la manía de mirar qué hay detrás de las cosas y digo lo que todo el mundo sabe: la democracia es un sistema bloqueado, vigilado. Tenemos todas las libertades, pero estamos dentro de una burbuja. En las elecciones podemos quitar a un gobierno y poner a otro, pero no podemos cambiar el poder. El poder real es el económico y es el Fondo Monetario Internacional quien determina nuestras vidas".

Ensayo sobre la lucidez es una fábula sobre el enfrentamiento entre la democracia formal y los ciudadanos. En unas elecciones municipales en una ciudad cuyo nombre no se da, los políticos prevén una gran abstención y, para su sorpresa, el 60% vota en blanco. Se repiten ocho días después, y el 83% de los electores vota en blanco.

Para "salvar al país", el Gobierno pone en marcha medidas represivas: censura, estado de sitio, estado de guerra... Y se busca a un chivo expiatorio al que se acusa de haber instigado el voto en blanco. Aquí, la novela enlaza con Ensayo sobre la ceguera: la víctima propiciatoria es la única mujer que conservó la vista en esa novela.

"Los políticos prefieren la abstención al voto en blanco, porque para la abstención pueden encontrar todo tipo de explicaciones. Se ha dicho que yo quiero destruir la democracia y eso es una estupidez. El voto en blanco es absolutamente democrático".

En la novela, el voto en blanco es una revolución pacífica de unos ciudadanos a los que no les gusta lo que pasa y por eso no se quedan en casa, no se abstienen, van a votar... en blanco.

Saramago se presenta a las elecciones europeas por el partido comunista portugués. Va en el séptimo lugar, convencido de que no saldrá.

La revolución blanca de los ciudadanos acaba de manera trágica. "El poder se siente acorralado. En nombre de la razón de Estado se han cometido asesinatos. ¿Qué pasa después? El después está fuera de los libros".

¿Por qué denomina ensayo a una novela? "En todas mis novelas hay una tentación ensayística. Planteo dudas para avanzar". A partir de Ensayo sobre la ceguera, el premio Nobel portugués (1998) inició, dijo ayer, "un ciclo de mayor reflexión". Saramago también hace en Ensayo sobre la lucidez una dura crítica de la manipulación de los medios de comunicación. "Lo que más siento se refiere a los periodistas que en general se comportan como camaleones que aceptan el valor ambiente. Pero los comprendo, porque si no lo hicieran, a lo mejor al día siguiente no tendrían trabajo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de abril de 2004