Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
EL REGRESO DE LAS TROPAS | Las explicaciones del Gobierno

Bono anuncia que la retirada de las tropas "ya ha empezado" y acabará a finales de mayo

El Ministerio de Defensa calcula que serán necesarias cinco semanas para replegar el contingente español a Kuwait

La retirada de las tropas españolas de Irak "ya se ha iniciado y se va a culminar con rapidez", aseguró ayer el ministro de Defensa, José Bono. Aunque no quiso ofrecer detalles sobre la operación, aduciendo razones de seguridad, aseguró que el proceso culminará en "menos de seis semanas"; es decir, antes de que acabe mayo. Fuentes de Defensa cifraron en cinco semanas el tiempo necesario para completar el repliegue del contingente español a Kuwait. Una vez allí, los soldados regresarían por vía aérea, mientras que el material sería repatriado en al menos cuatro buques. Tanto Bono como su colega de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, que comparecieron junto a la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, al término del primer Consejo de Ministros del Gobierno de Zapatero, insistieron en calificar de "coherente y meditada" la decisión de retirar las tropas de Irak.

"Van a volver en el mínimo tiempo posible y con las máximas condiciones de seguridad", aseguró Bono. El ministro de Defensa entregó por la mañana al presidente del Gobierno el plan operativo de retirada de Irak, pero no quiso comentarlo en público apelando a su carácter clasificado y a la necesidad de salvaguardar la seguridad de las tropas.

Dicho plan contempla el repliegue del contingente español a Kuwait en un plazo de entre cuatro y cinco semanas y, una vez allí, el traslado del personal por vía aérea y del material por vía marítima. En el viaje de ida, en agosto pasado, se utilizaron cuatro buques, reforzados con otros dos durante estos meses, por lo que ahora se estima que serán necesarios al menos cuatro barcos para repatriar el material (incluidos cuatro helicópteros y 286 vehículos), a pesar de que se dejará en la zona lo que no sea rentable traer de vuelta a España.

A las 18 horas de ayer despegó desde Almería un avión con 194 militares, pero su misión ya no será relevar al contingente desplegado en Irak desde diciembre, sino preparar la retirada. No sólo se redujo en 45 el número de pasajeros, sino que se varió la composición de la fuerza.

Además de legionarios, cuya función será garantizar la seguridad durante la salida de Irak, Defensa ha movilizado la unidad de apoyo al despliegue del Mando de Ingenieros de Salamanca. Esta unidad, con un centenar de militares, se desplazó a Diwaniya y Nayaf en julio pasados para adecuar las instalaciones que ocuparon las tropas españolas.

Defensa tiene el propósito de mantener los dos vuelos de Air Europa previstos para los días 23 y 27 de abril, en los que regresará la mayoría de los miembros de la actual brigada, que serán sustituidos por un millar de militares encargados de llevar a cabo el repliegue. Aunque el acuerdo de Consejo de Ministros autorizaba un máximo de 1.300 efectivos, hasta ayer había en la zona 1.420, repartidos entre Diwaniya (un millar), Nayaf (150), el cuartel general de la división centro-sur en Babil (51), el estado mayor de coalición en el aeropuerto de Bagdad (13) y Kuwait.

El plan de retirada, elaborado por el Estado Mayor de la Defensa, se activó después de que, el sábado por la mañana, poco después de jurar el cargo, Bono se reuniera con la Junta de Jefes de Estado Mayor (Jujem). "Cuando trasladé [la decisión] a la Jujem, me dijeron 'A la orden señor ministro' y la empezaron a cumplir", aseguró Bono.

Aún faltan por concretar algunos aspectos que pueden afectar al desarrollo de la operación. Por ejemplo, quién va a ocupar el hueco dejado por el contingente español. "No es lo mismo dejar un cuartel vacío que transferir las instalaciones", explicaba ayer un mando militar.

Algunas fuentes apuntan a Corea como el país que podría hacerse cargo de la zona española, pero esta opción haría inviable la permanencia de los contingentes centroamericanos integrados en la Brigada Plus Ultra (360 salvadoreños, 370 hondureños y 300 dominicanos) ni siquiera hasta el próximo 30 de junio, tal como se han comprometido.

En Defensa se consideraba ayer más probable que EE UU asuma la responsabilidad de la zona, que ya tenía antes de la llegada de España. El apoyo estadounidense, incluida la cesión de espacio en una base segura en Kuwait, es también esencial para el éxito del repliegue español.

Moratinos confirmó que el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, mantuvo una breve conversación con el presidente de EE UU, George W. Bush, que calificó de "cordial y constructiva". El nuevo jefe de la diplomacia española, que mañana visitará Washington, aseguró que la reacción de la Administración norteamericana ante la retirada de las tropas españolas había sido de "lógica decepción", aunque también de "comprensión" y "voluntad de mirar al futuro" en las relaciones bilaterales.

Moratinos aseguró no dar "ningún crédito" a las noticias sobre la posibilidad de que se produzcan represalias "ni económicas ni de ningún otro tipo" contra España y calificó a EE UU de "país amigo y aliado".

Zapatero habló el pasado domingo, antes de anunciar su decisión, con el primer ministro británico, Tony Blair, con el jefe del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, con el presidente de turno de la Unión Europea, el irlandés Bertie Ahern, y con el presidente mexicano, Vicente Fox.

Además, informó a los Gobiernos más directamente afectados por la retirada: los presidentes de Honduras, República Dominicana y El Salvador y el primer ministro de Polonia, Leszek Miller, de cuya división depende la brigada hispano-centroamericana.

Por su parte, Moratinos y Bono conversaron ese mismo día con el secretario de Estado estadounidense, Colin Powell, y con el jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, respectivamente.

La vicepresidenta Fernández de la Vega insistió en que la retirada es "coherente" con el "compromiso claro" adquirido por Rodríguez Zapatero ante el electorado, mientras que Bono subrayó que la decisión "fortalece la democracia", pues la guerra de Irak se basó en causas "rematadamente falsas", como la existencia de armas de destrucción masiva.

Moratinos, por su parte, explicó que, tras las entrevistas que mantuvo con un representante del secretario general de la ONU, Kofi Annan, y con su enviado a Irak, Lakhdar Brahimi, llegó a la conclusión de que "era imposible poder imaginar" que antes del 30 de junio se aprobase una resolución que diera a Naciones Unidas la dirección política y militar, como pedía España.

Bono calificó de "miserables" a quienes atribuyen la precipitada retirada de las tropas españolas al deterioro de la situación en la zona, especialmente en la ciudad santa chií de Nayaf. Aunque no mencionó a ningún país, parecía aludir a Portugal cuando dijo que "algún Gobierno probablemente no tenga autoridad moral" para criticar a España, cuyas Fuerzas Armadas han pagado un "alto coste humano" con la muerte en Irak de 11 de sus miembros.

La retirada de Irak ha venido precedida de serias discrepancias con EE UU sobre la misión de las tropas españolas. Fuentes de Defensa revelaron ayer que, al iniciarse la sublevación chií a principios de mes, el mando estadounidense de la coalición pretendió que las tropas españolas utilizaran la fuerza en operaciones ofensivas, lo que iba en contra de sus reglas de enfrentamiento, que sólo prevén el uso de la violencia en defensa propia o para cumplir su cometido de dar seguridad, por lo que España se negó.

Esta discrepancia, junto al hecho de que EE UU actuase por su cuenta y sin informar al mando español responsable en teoría de la zona, obligó al contingente de Nayaf a recluirse en su acuartelamiento.

El ministro de Defensa subrayó que, aunque Rodríguez Zapatero les encargó hace un mes a él y a Moratinos que informasen a los aliados de la próxima retirada, ésta se mantuvo en secreto hasta el pasado domingo por razones de seguridad. Bono no explicó cuándo se decidió precipitar el repliegue, pero subrayó que el jefe del Gobierno le dio la orden en cuanto juró su cargo, "pues antes no era posible".

Cuando se le preguntó cómo había caído la decisión de retirarse de Irak en las Fuerzas Armadas, respondió: "Los militares saben que quien toma las decisiones es el presidente del Gobierno. [Las tropas] van a volver porque lo ha mandado quien manda".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de abril de 2004