Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La fábrica alavesa Expal, con 84 trabajadores, anuncia el cierre

Unos 200 trabajadores de Álava han sido informados esta semana de que se han quedado sin trabajo. A la decisión de principio de la semana de la multinacional Newell Rubbermaiden de cerrar la planta de Vitoria con sus 111 empleados, se suma la anunciada ayer por Explosivos Alaveses, integrada en la Unión Española de Explosivos (UEE). Esta fábrica que va a cerrar en julio consta en realidad de dos, la planta productiva con 72 empleos cuya denominación es ECIA, y Expal, que operaba como la división de investigación y desarrollo (I+D), con 12 empleos. Sus productos eran morteros, granadas y munición para tanques, pero según fuentes de la empresa su nivel de actividad apenas si llegaba al 20% de su capacidad.

La empresa trasladó el pasado jueves a los sindicatos que está dispuesta a absorber el empleo en las plantas que tiene en Extremadura, en Navalmoral de la Mata, y en la planta de Burgos, en la localidad de Páramo de la Masa. La dirección del grupo presentará el próximo martes día 20 ante la Delegación de Trabajo y al comité de empresa el documento en el que justifica el cierre de la actividad.

Expal ha ido perdiendo gas a lo largo de las últimas décadas al pasar de los 300 empleados que tenía hasta los 84 actuales. Hace seis años los trabajadores se rebajaron el sueldo cerca de un 10% y adaptaron su jornada a las 35 horas. El secretario general del sector de químicas de UGT en Álava, Agustín Plaza, criticó ayer el anuncio de la empresa de trasladar a los trabajadores a Extremadura y Burgos, "porque la mayoría no van a poder hacerlo". Según dijo, se trata de una medida "cosmética", ya que la media de edad es de 50 años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de abril de 2004