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LA POSGUERRA DE IRAK | La situación de los extranjeros

La violencia paraliza los proyectos para la reconstrucción

La extensión de la violencia en Irak ha paralizado los proyectos para la reconstrucción del país. Un año después del fin de la guerra, la actividad se encuentra totalmente congelada, según indican fuentes empresariales. Por otra parte, ninguna de las grandes compañías españolas con intereses en la zona (las petroleras Repsol-YPF y Cepsa, y Soluziona, filial de ingeniería de la eléctrica Unión Fenosa) tienen en estos momentos empleados en la zona, según fuentes de las compañías.

Los problemas de seguridad van en aumento. Soluziona, la única firma española que está en Irak de forma directa, en este caso de la mano de una firma estadounidense, ha empezado a ejecutar las obras de rehabilitación de una central eléctrica en el noroeste del país árabe. Pero ningún empleado español se ha trasladado a la zona, según apuntan en la empresa. Un encargado de nacionalidad polaca supervisa los trabajos que llevan a cabo empleados locales.

Las petroleras tampoco tienen en la zona ningún empleado. Cepsa está ejecutando sin problemas el contrato firmado en noviembre pasado con State Oil Marketing Organization, la empresa pública iraquí que comercializa el crudo, para la adquisición de dos millones de barriles mensuales a lo largo de seis meses. La última carga se llevó a cabo a finales del mes pasado, a través de un petrolero contratado por Cepsa, en Khor Al Amaya, un islote cercano a Basora, la principal ciudad del sur de Irak.

Respecto a Repsol YPF, cuya presencia en el país en conflicto también se limita de momento a la compra de petróleo, la compañía no se encuentra en estos momentos cargando crudo.

Los contratos para la adquisición de petróleo no requieren necesariamente la presencia de personal en el país vendedor. Las firmas tampoco suelen realizarse en Irak.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 13 de abril de 2004