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Marina Mayoral se adentra en 'Bajo el magnolio' en la pasión de un amor imposible

La autora narra una historia sobre la libertad de elegir a través de uno de sus personajes

En cada historia de amor hay dos versiones, hay sueños ocultos, deseos insatisfechos, ilusiones y recuerdos que pueden permanecer dormidos. Marina Mayoral (Mondoñedo, Lugo, 1942) despierta los sueños de Paco y le hace revivir el amor imposible con la novelista Laura en Bajo el magnolio (Alfaguara).

La historia llevaba en la mente de la escritora desde los años ochenta y ha sido ahora cuando ha decidido contarla a sus lectores. "Durante mucho tiempo he recogido información sobre la historia de dos personas que quizá hayan cometido un gran error a lo largo de su vida y que nunca han querido reconocerlo". Bajo el magnolio es, según su autora, una historia sobre la libertad de elección y sus consecuencias.

Marina Mayoral contó hace años en Un árbol, un adiós la historia de una mujer, novelista, que al cumplir los 50 años va a su casa familiar a plantar un árbol y a hacer balance de su vida. Laura, la protagonista, se había alejado de su padre, de su tierra, del amigo de la infancia (Paco), para vivir lo que ella consideraba su vida propia, y en el libro sólo se oía la voz de ella. Bajo el magnolio comienza con la llegada al pazo de la misma novelista. Laura quiere hablar con Paco, el hombre con quien todo el mundo pensaba que la protagonista se casaría, y que ahora es el propietario de la casa y las tierras que antes habían pertenecido a la familia de ella. Quiere conocer la versión de Paco sobre lo sucedido entre ellos, y las razones que lo llevaron a quedarse en la tierra en la que habían nacido, sacrificando su vocación de arquitecto.

La autora dice que Un árbol, un adiós y Bajo el magnolio son "dos novelas que se pueden leer juntas para tener la visión completa de la historia, pero son dos novelas independientes, aunque sean dos versiones diferentes de los mismos hechos".

Mayoral habla de la libertad de elegir y de apostar en la vida, y por ello dice que su historia "en realidad trata sobre la libertad de elección y las consecuencias que tiene elegir una cosa u otra".

"Además de poder asumir que muchas veces cometemos errores y que hay que asumirlos, debemos reconciliarnos con el pasado para poder vivir. ¿Quién no ha vuelto en algún momento la vista atrás? Es difícil aceptar que te has equivocado". La autora dice que no se arrepiente de nada de lo que ha hecho en la vida, pero señala: "Sí me he preguntado, al menos en un par de ocasiones, si hice bien o debería haber elegido otro camino".

El personaje masculino de la novela de Mayoral se debate entre dos amores; uno con el que convive a diario, su mujer, y otro con el que sueña, Laura. "Uno es de su mundo real y el otro, del de los sueños. Los hombres alcanzan la felicidad con la pareja que tienen a su lado, pero sueñan con lo que no han podido alcanzar".

El magnolio en esta novela es, según Mayoral, un símbolo complejo. "Ella elige una especie que tarda 25 años en florecer y lo planta en un lugar horrible. Es un símbolo de la búsqueda de la belleza y una demostración de que la felicidad, a pesar de las dificultades, es posible".

La novela de Mayoral se ha publicado en gallego (Galaxia) y en castellano porque la autora ha ido creando Bajo el magnolio en las dos lenguas al mismo tiempo.

La escritora Marina Mayoral, ayer en Madrid.
La escritora Marina Mayoral, ayer en Madrid.LUIS MAGÁN
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Sobre la firma

Aurora Intxausti
Coordina la sección de Cultura de Madrid y escribe en EL PAÍS desde 1985. Cree que es difícil encontrar una ciudad más bonita que San Sebastián.

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