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La NASA envía una nueva sonda a Marte en la carrera por buscar agua

La 'Opportunity' se posa hoy en el extremo opuesto donde está el 'Spirit'

La sonda Opportunity realizaba anoche sus últimas maniobras en la órbita marciana antes de posarse hoy sobre el planeta rojo, mientras los ingenieros de la NASA luchan por dar nueva vida al explorador Spirit. En el último informe sobre el estado del Spirit, la NASA señaló que es crítico y que no se cree que vuelva a funcionar en los próximos días o semanas.

Los ingenieros del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA en Pasadena indicaron el viernes que no se harán modificaciones en el desplazamiento de la sonda espacial que lleva a Marte a Opportunity, un virtual gemelo del Spirit. Aun cuando se teme que los problemas del Spirit provoquen una demora en la secuencia de actividades de la segunda nave estadounidense que llega a Marte, ésta descenderá hoy sobre Marte en las llanuras Meridiani, en el extremo opuesto del planeta y del sitio donde hasta el miércoles estuvo operando el Spirit, que se posó el 3 de enero.

Al igual que su gemelo en el cráter Gusev, la sonda Opportunity tiene como objetivo principal analizar la composición geológica de las llanuras y determinar la existencia de agua. La presencia de ese elemento en Marte fue confirmada el viernes por la sonda europea Mars Express que envió a la Tierra fotografías de agua congelada y dióxido de carbono en el polo sur del planeta.

Los científicos creen que la región de las llanuras Meridiani es rica en minerales llamados hematitas grises que se forman en ambientes marinos o volcánicos, y el sitio del descenso es una elipse de unos setenta kilómetros y uno de los sitios más llanos del planeta. Pero ante los fracasos que ha sufrido la exploración espacial en Marte, el principal científico para la exploración del planeta rojo, Jim Garvin, recomendó "esperar lo inesperado".

Los problemas

La expectativa creada por el segundo descenso de una sonda se redujo en los últimos dos días debido a los problemas del Spirit que paralizó sus transmisiones el miércoles cuando se disponía a examinar una roca. La ansiedad creció el viernes cuando el vehículo todoterreno y de seis ruedas independientes reanudó la comunicación durante unos diez minutos y transmitió datos durante unos veinte minutos. Sin embargo, los ingenieros del JLP señalaron que esos datos fueron muy limitados, ininteligibles y no dilucidaron el misterio de lo ocurrido. "La situación continúa siendo crítica y el Spirit sólo ha enviado unos pocos datos que no permiten determinar lo ocurrido", dijo una fuente de la agencia espacial estadounidense. "Sólo hubo un ruido esporádico que constituía un mensaje de reconocimiento a comandos desde Tierra, pero los datos fueron mínimos y el vehículo continúa mudo", añadió.

Los ingenieros creen que el problema principal está en uno de los componentes electrónicos de la nave y no en su software. "Se han hecho más de 60 intentos por poner en marcha la computadora del vehículo. El diagnóstico para el Spirit es incierto", dijo Pete Theisinger, director del proyecto. Añadió, en una conversación con periodistas en el JPL, que las posibilidades de que vuelva a funcionar de manera perfecta son escasas, aunque también son escasas las posibilidades de que deje de funcionar totalmente.

Por otra parte, Theisinger manifestó que los problemas podrían multiplicarse debido a que el Spirit se ha mantenido en actividad en momentos en que debía descansar para recargar sus baterías. La búsqueda de una solución al problema del Spirit sufrió un problema en la Tierra debido a que más de la mitad de los ingenieros dedicados a ese esfuerzo tendrán que centrar su atención en Opportunity.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de enero de 2004