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Los análisis de ADN implican a tres polacos en la muerte de un compatriota

La policía ha encontrado pruebas de ADN que implican a tres polacos en la muerte de un compatriota suyo, que fue hallado degollado y acuchillado en un contenedor en Leganés el 10 de enero de 2003, gracias a muestras de sangre tomadas ocho meses después.

Los jefes de las brigadas de Homicidios y de Policía Científica del Cuerpo Nacional de Policía dieron cuenta ayer del esclarecimiento de este crimen, del que están acusados seis polacos, tres de los cuales son considerados autores.

Meses después del hallazgo del cadáver, gracias a la colaboración de Interpol-Varsovia, la policía supo que la víctima era Wiltold Marek, natural de Baranow (Polonia), quien estaba en España desde el año 2000 y había trabajado en la construcción. La investigación permitió a los agentes del grupo VI de Homicidios sospechar que los autores del crimen podrían ser unos compatriotas con los que había contactado en España y con quienes vivía en un chalé de Casarrubios del Monte (Toledo).

En ese momento se procedió al arresto de seis ciudadanos polacos y de un español, que finalmente quedó en libertad, y se registró el domicilio de los sospechosos, donde se hallaron, gracias al compuesto químico Luminol, 80 muestras de sangre inapreciables en tres dormitorios, un baño y dos coches.

El análisis permitió diferenciar cuatro tipos de ADN: el de la víctima y el de tres de los presuntos homicidas, que, según la policía, ocurrió en el chalé. Los presuntos autores materiales del crimen son Piort Z., de 23 años; Jaroslaw K, de 26, y Gregorz B., de 22.

Según fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, el móvil del asesinato de Walek fue el reclamo por parte de éste de 5.000 euros que le adeudaba Priort Z. por unos trabajos de albañilería.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de enero de 2004