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LA PRECAMPAÑA ELECTORAL SOCIALISTA

El PSOE defiende un "espacio fiscal propio" de las comunidades para reforzar su financiación

Las autonomías no tienen capacidad normativa plena sobre ninguno de los 15 impuestos cedidos

El modelo de financiación autonómica, pactado en 2001, no es algo inamovible. El programa electoral del PSOE plantea que el sistema sea revisable cada cinco años y otorgue a las comunidades autónomas un espacio fiscal propio, que ahora no tienen, donde se incluyan una parte de los impuestos cedidos por la Administración central, sobre la que tengan competencias exclusivas. Esa medida, según los dirigentes socialistas que han elaborado la propuesta, encabezados por la consejera andaluza de Hacienda, Magdalena Álvarez, reforzaría la financiación autonómica.

"El sistema de financiación debe responder al Estado que existe en la actualidad, fuertemente descentralizado y con unas comunidades autónomas plenamente consolidadas, con un ámbito competencial propio y responsable de los servicios públicos fundamentales, y que gestionan una parte muy importante del gasto público", señala la propuesta socialista.

El PSOE recuerda que desde 1987 se han aplicado cuatro sistemas de financiación diferentes que establecieron criterios objetivos de población, superficie, dispersión, insularidad o riqueza relativa para fijar los repartos. Los socialistas critican la idea de "permanencia" que el PP quiso imponer en el modelo actual, aprobado en 2001.

"El sistema de financiación debe ser estable, lo que en modo alguno significa que deba quedar cerrado a la posibilidad de ser revisado", señalan los socialistas. Por eso proponen un modelo abierto, con mecanismos de ajuste y actualización anual y revisable cada cinco años. "La propia posibilidad de revisión del sistema es el que le ofrecerá la estabilidad que necesita", señala el PSOE.

El espacio fiscal propio que reclama el PSOE debería ser negociado entre todas las comunidades autónomas y el Gobierno central. Los socialistas se comprometen a hacerlo si ganan las próximas elecciones. Ese espacio fiscal propio estaría constituido "por un conjunto de figuras tributarias que permitan la realización de políticas fiscales propios en el ámbito de las comunidades autónomas". Sobre esas figuras tributarias, las comunidades "deben disponer de las más amplias competencias normativas, así como las relativas a la gestión, liquidación, inspección, recaudación y revisión", según el programa electoral socialista.

En la actualidad, de los 15 impuestos cedidos a las comunidades, éstas sólo tienen capacidad normativa, y limitada, sobre siete (Sucesiones y Donaciones, Patrimonio, Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, Especial sobre determinados Medios de Transporte, sobre venta minorista de determinados hidrocarburos, IRPF y los tributos sobre el juego) mientras sobre el resto (véase gráfico), la competencia es exclusiva de la administración central. Además, el sistema actual peca "de falta de transparencia" que impide a las comunidades "conocer los recursos que le corresponden", según los socilistas.

Las nuevas competencias para las autonomías en materia fiscal que propone el PSOE se ejercerán con "respeto a los principios de coordinación con la Hacienda estatal, de armonización fiscal, y de lucha contra el fraude". Para que los servicios traspasados a las comunidades puedan prestarse en todos los territorios a un mismo nivel, el modelo que defiende el PSOE promete establecer "un Fondo de Garantía" que vendrá determinado "por la diferencia entre las necesidades de financiación" para la prestación de esos servicios y el rendimiento normativo del espacio fiscal propio autonómico.

Para calcular cómo deben evolucionar los recursos financieros no incluidos en el espacio fiscal propio de cada comunidad, se atenderá a la evolución de los tributos cuya titularidad corresponde a la administración central.

El modelo gira por tanto entre los ingresos de cada comunidad por el espacio fiscal autonómico propio más la financiación por otros impuestos estatales "que permitan asegurar la existencia de instrumentos de reequilibrio territorial".

Para la asignación de recursos a cada comunidad, el sistema de financiación tendrá en cuenta la población, "que se matizará en función de aquellas características de la misma (edad, dispersión geográfica...) relevantes en la generación del gasto".

- Solidaridad y reequilibrio territorial. El programa socialista persigue garantizar "el reequilibrio económico y social entre los distintos territorios del Estado". El PSOE alude al artículo 138.2 de la Constitución para recordar que las diferencias entre los distintos estatutos autonómicos "no podrán implicar privilegios económicos y sociales". Para lograrlo, es necesaria "la convergencia de resultados entre la aplicación del sistema común y los sistemas forales", de los que gozan Euskadi y Navarra. "Una cosa es que los sistemas sean distintos y otra que los resultados de su aplicación contradigan el principio de igualdad".

El PSOE propone establecer un mecanismo de nivelación, "consensuado entre las comunidades y el Gobierno central y de aplicación gradual a lo largo de un periodo dilatado de tiempo que permita la convergencia de resultados sin elevar la presión fiscal".

- Cambiar el Fondo de Compensación Interterritorial. Para corregir los desequilibrios, el actual sistema tiene un Fondo de Compensación Interterritorial que el PSOE pretende dotar "adecuadamente para el cumplimiento de sus fines". El Fondo será equivalente a un "porcentaje fijo sobre la inversión total de los Presupuestos Generales del Estado de cada ejercicio".

- Administraciones tributarias. El PSOE señala, como aspecto meramente formal de su propuesta, que para la gestión del espacio fiscal propio que se determine para las comunidades, éstas "podrán transformar sus actuales administraciones tributarias en agencias, que "funcionarán respetando el principio de coordinación con la Agencia Estatal y el resto de agencias". "Para la gestión de tributos compartidos entre la administración central y las comunidades, podrá consorciarse la gestión entre las mismas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de enero de 2004