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La OMS advierte del peligro del exterminio de civetas en China

El sacrificio sin adecuadas precauciones de 10.000 animales podría extender la infección

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió ayer sobre el peligro que entraña la campaña de exterminio masivo de civetas decretada el pasado lunes por las autoridades de la provincia china de Guangdong como medida preventiva contra la propagación de la neumonía atípica. Para la OMS, si no se hace de forma adecuada, el sacrificio de los 10.000 animales que se calcula hay en esta región podría causar más infecciones que las que se pretenden evitar.

Aunque los encargados de eliminar a los animales utilizan protección, muchos trabajadores que confiscaban ayer en mercados, granjas y restaurantes estos pequeños mamíferos, considerados una delicia en el sur de China, lo hacían sin tomar precauciones. El organismo sanitario aseguró, además, que la eliminación de las civetas puede destruir algunas claves sobre el origen del SARS (siglas en inglés de síndrome respiratorio agudo y grave) e indicios de cómo puede estar mutando el patógeno.

Guangdong ha ordenado que todas las civetas y animales similares como tejones o mapaches sean sacrificados antes del próximo domingo. Funcionarios y empleados del Gobierno ahogaron ayer a cientos de ejemplares sumergiendo las jaulas en cubas llenas de agua con desinfectante. Otros fueron electrocutados. Posteriormente los incineraron. El exterminio ha provocado las protestas de las organizaciones de defensa de animales en Hong Kong. Argumentan que aún no se sabe si esta especie es la fuente directa de los contagios y que ahogar a los animales les provoca una larga agonía.

La campaña ha sido decretada después de que se encontrase una conexión entre la civeta y el virus detectado en el primer paciente al que se diagnostica SARS en China desde que la epidemia remitió en todo el mundo en julio del año pasado: un productor de televisión del que no se sabe cómo se infectó.

Algunos expertos consideran que la medida no es una solución, ya que el coronavirus ha sido localizado en otros animales, por lo que es imposible su erradicación. Según microbiólogos de la ex colonia británica, las muestras del virus que se han tomado recientemente en civetas son más parecidas a las identificadas en el ser humano que las encontradas en estos animales durante el brote del año pasado. Afirman que esto podría significar que la capacidad de transmisión es ahora mayor. Las autoridades sanitarias aseguraron ayer que el paciente hospitalizado en Guangzhou, capital de Guangdong, desde el pasado 20 de diciembre evoluciona y será dado de alta esta semana.

Pero mientras esta provincia, donde surgió la enfermedad por primera vez en noviembre de 2002, ha tomado medidas drásticas para evitar que se desate una nueva epidemia y la noticia ha sido ampliamente recogida en los medios de comunicación, nada se ha anunciado sobre el comercio de especies exóticas en otras regiones del sur del país, donde también son consumidas.

Guangdong ha establecido controles en las carreteras para evitar que sean introducidas de forma clandestina. El anterior brote afectó a 1.500 personas y causó la muerte de 58 en esta zona. En toda China fallecieron en total 349.

En Filipinas, han sido puestas en cuarentena 38 personas que estuvieron en contacto con una mujer sospechosa de haber contraído la enfermedad, aunque ninguna de ellas ha desarrollado síntomas. Las autoridades de Taiwán anunciaron ayer que a partir del próximo viernes, todos aquellos viajeros que hayan visitado Guangdong en los últimos 10 días tendrán que declarar si han estado en contacto con especies salvajes, en particular civetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de enero de 2004