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Las cementeras han utilizado como combustible para su producción el 75% de las harinas cárnicas

El 75% de las harinas cárnicas que se producen en la Comunidad Valenciana se utiliza como combustible para las cementeras, según señala un informe de la Consejería de Territorio y Vivienda. Concretamente, durante el pasado año el tratamiento de harinas cárnicas en la Comunidad Valenciana se realizó mediante cementeras en un 76,64% de casos. El 9,35% se elimina mediante compostaje y por último, el 13,99% se destina a pet food (comida de animales domésticos), señalaron fuentes de la Generalitat, que precisaron que durante el pasado año no se depositó nada en vertederos. Estas cifras, según las mismas fuentes, contrastan con lo realizado en el resto de las comunidades autónomas, en las que, en su conjunto, "todavía se eliminan a través de vertedero un 11,61% de las harinas y sólo el 9,40% se valoriza a través de las cementeras".

El consejero de Territorio y Vivienda, Rafael Blasco, señaló que la valorización de las harinas cárnicas para su utilización como combustibles en las cementeras se ha revelado como el sistema más eficaz para el tratamiento de estos materiales, por encima de su eliminación en vertederos o su transformación en compostaje, ya que mejora el comportamiento ambiental de estas industrias al reducirse la emisión de gases de efecto invernadero y sus niveles contaminantes.

El problema de las vacas locas y la incidencia de las harinas cárnicas en el desarrollo de la enfermedad, trajo la prohibición, por parte de la Unión Europea, de su utilización como alimentación animal. En febrero de 2001 se firmó un convenio con las cementeras valencianas (Cemex y Lafarge-Asland) para destruir las harinas. Tras un período de adaptación de las empresas, comenzó a utilizarse la harina como combustible adicional. En total, desde que se puso en marcha esta iniciativa para la destrucción de las harinas de origen animal, se han valorizado más de 49.000 toneladas en las cementeras de la Comunidad Valenciana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de enero de 2004