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Irán rechaza la visita de una delegación de Washington

Irán pidió a última hora de ayer a EE UU que dejase en suspenso el viaje de una delegación de alto nivel, según anunció el Departamento de Estado. "Los iraníes nos han indicado que, dada la situación actual en Bam y todo lo que está ocurriendo allí, sería preferible dejar en suspenso la visita", declaró un portavoz del Departamento de Estado, Adam Ereli.

Esta reacción sucedía horas después de que se conociese que la Casa Blanca podía anunciar en los próximos días el envío a Irán de una delegación política y humanitaria en la que participaría, según algunas fuentes, un miembro de la familia del presidente. Aunque la visita estaría justificada en la coordinación de las ayudas por los efectos del terremoto, los contactos se convertirían en el más claro signo de deshielo en la tensión diplomática que ha enfrentado a los dos países en las últimas décadas.

Todos los detalles de esa anunciada visita parecían ajustarse a un patrón diseñado para promover la estrategia que sugiere el secretario de Estado, Colin Powell: aprovechar los gestos de cooperación tras el terremoto para abrir una vía de diálogo. EE UU no esconde ya su interés por esta diplomacia del dolor.

La senadora Dole

La delegación política y humanitaria que la Casa Blanca planeaba enviar a Irán estaría encabezada posiblemente por la senadora Elizabeth Dole. La elección de este nombre no es en absoluto aleatoria. Su pasado como presidenta de la Cruz Roja en EE UU permite dar un carácter humanitario a la visita, pero Dole es al mismo tiempo un peso pesado en el Partido Republicano. Si va acompañada, como así parece, de un miembro de la familia de Bush, el viaje adopta un claro simbolismo de intenciones políticas. Otros diplomáticos apuntan también que escoger a una mujer para encabezar esa delegación no deja de ser otra manera de poner a prueba la voluntad de diálogo del régimen iraní.

Todavía de vacaciones en su rancho de Tejas (en donde, según los cronistas, el presidente ha pasado 214 de sus 1.077 días en el cargo), Bush insistió en poner condiciones para un diálogo más abierto: "El Gobierno iraní debe escuchar las voces de quienes piden libertad, debe entregar a los miembros de Al Qaeda que tiene bajo su custodia y debe abandonar su programa de armas nucleares".

En Bam, los equipos de rescate se retiraban ayer mientras seguía la limpieza de las calles. Según las autoridades, las calles deben estar despejadas lo más rápido posible para facilitar la ayuda a los damnificados, que aún esperan ser alojados en tiendas de campaña, y comenzar la reconstrucción.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de enero de 2004