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Libia tenía un plan avanzado de armas nucleares y químicas

Expertos de EE UU y el Reino Unido comprobaron el programa de Gaddafi

Libia tiene un programa de armas de destrucción masiva más avanzado de lo que se creía, según pudieron comprobar los expertos occidentales que negociaron con el coronel Muammar el Gaddafi el desarme voluntario anunciado en la noche del viernes. Los enviados del presidente George W. Bush y el primer ministro Tony Blair visitaron Libia en octubre y a principios de este mes, y constataron el estado del programa armamentístico.

Tras la visita destacaron que el régimen de Gaddafi se había acercado al arma nuclear más de lo que se suponía y que posee un programa de armas químicas más avanzado de lo que se creía.

Funcionarios libios viajaron ayer a Viena para empezar a trabajar en el desarme con el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA). Mohamed "el Baradei se ha reunido con el secretario libio de Investigación Científica para discutir sobre el deseo libio de eliminar su programa de armas de destrucción masiva", dijo ayer un portavoz del OIEA.

El desarme voluntario de Libia, fruto de nueve meses de negociaciones secretas con Estados Unidos y el Reino Unido, fue anunciado por sorpresa poco después de las once de la noche del viernes, hora peninsular española, con sendas declaraciones sucesivas de Blair, Bush y el ministro libio de Asuntos Exteriores, Abderramán Chalgham.

Ayer, en una declaración televisada a la nación, Gaddafi aseguró que su país "va a jugar un papel protagonista para construir un mundo en el que no tiene cabida el terrorismo, un mundo de paz y desarrollo".

El ministro británico de Asuntos Exteriores, Jack Straw, elogió "la enorme altura de Estado" demostrada por el coronel libio y la vinculó al entorno de presión creado por la invasión de Irak. Sin embargo, el responsable de Exteriores del partido Liberal-Demócrata británico, opuesto a la guerra, subrayó, en sentido contrario, que se trata de "un éxito de la diplomacia, conseguido a través de la negociación multilateral y sin tener que depender del recurso a la fuerza de las armas".

Las negociaciones tripartitas empezaron en marzo pasado, nada más cerrarse el acuerdo por el que Libia se comprometió a compensar a los familiares de las víctimas del atentado de Lockerbie (Escocia). En 1988, agentes libios hicieron estallar sobre el cielo de Lockerbie un avión de la PanAm, matando a las 259 personas que volaban a bordo y a 11 personas en tierra.

Durante las negociaciones, expertos de EE UU y Reino Unido pasaron tres semanas en Libia en dos viajes realizados en diciembre y octubre. Los expertos tuvieron acceso a "sustancias, equipamientos y programas" que podían llevar a la producción de armas de destrucción masiva. Fuentes de Downing Street citadas por el diario The Independent aseguran que las autoridades libias les mostraron pruebas de sus "actividades relacionadas con misiles y armas nucleares, químicas y biológicas". Libia "no ha logrado adquirir armas nucleares, aunque ha estado a punto de desarrollar una", admitieron las fuentes.

Gas mostaza

Británicos y norteamericanos visitaron diez establecimientos relacionados con el programa nuclear libio y vieron componentes de un programa de centrifugación para enriquecer uranio y de bombas químicas, pero no vieron todo el sistema operativo. Según fuentes oficiales de EE UU, citadas por la cadena británica BBC, los expertos vieron también "una cantidad significativa de agente químico mostaza", que se habría producido diez años atrás en la factoría de Rabta, que en la actualidad está inactiva.

En el pasado, EE UU estimó que Libia había fabricado unas cien toneladas de gas mostaza y agentes nerviosos durante los años ochenta. Un informe presentado por la CIA el mes pasado en el Congreso señalaba que "Trípoli parece haber trabajado con vistas a aumentar sus capacidades de armas químicas con una eventual producción propia". Según funcionarios norteamericanos, Libia ha estado cooperando con Corea del Norte para desarrollar misiles Scud, de mayor alcance que sus antiguos Scud. Ahora, Gaddafi se ha comprometido a limitar a 300 kilómetros el alcance de sus cohetes.

[La comunidad internacional dio ayer la bienvenida a la decisión libia. Blair subrayó que la decisión "otorga a Libia el derecho de reintegrarse en la comunidad internacional". Por su parte, Bush dijo que no es suficiente que Libia destruya sus programas de armas de destrucción masiva, sino que se deberá comprometer completamente en la lucha antiterrorista. A cambio, Bush ofreció a Libia ayuda en la construcción de un país "más libre y próspero". La UE también valoró positivamente la decisión libia. "Prueba que la diplomacia puede ganar frente a la proliferación de armas nucleares, biológicas y de armas químicas", declaró el Alto Representante de la Política Exterior de la UE, Javier Solana. Israel consideró la iniciativa "muy positiva", según fuentes oficiales israelíes. El presidente italiano, Silvio Berlusconi, expresó ayer su satisfacción por la renuncia libia y aseguró que Italia "ha contribuido activamente" para que se pudiera llegar a ese resultado, según Reuters.].

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de diciembre de 2003