Diego Doncel explora islas y mujeres en su primera novela
Allí aterriza Claudio con su consumismo y sus vacíos -"la madre adinerada que se dedicó a buscarse a ella misma, un padre que no sabe quién es"-. Loco por establecer vínculos más profundos, sólo encuentra más vacío. "Está fascinado con el universo femenino, como todo hombre inteligente, pero ellas no lo quieren como cómplice, sino como confidente. Le cuentan sus secretos, él las traiciona, ellas le dejan. Así que ni siquiera folla lo suficiente".


























































