Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La victoria electoral de los radicales complica el proceso de paz en Irlanda del Norte

La autonomía seguirá suspendida hasta que los partidos lleguen a un nuevo acuerdo

La mayoría del electorado unionista votó a candidatos contrarios al proceso de paz en las elecciones al Parlamento de Irlanda del Norte del miércoles. Los resultados finales, dados a conocer ayer, confirman los ascensos fulgurantes tanto del DUP, del reverendo Ian Paisley, entre el unionismo probritánico como del Sinn Fein entre los nacionalistas proirlandeses. El ministro principal saliente, David Trimble, se ha visto superado por el partido de Paisley. La consecuencia de todo ello es que la autonomía de Irlanda del Norte seguirá suspendida hasta que los partidos alcancen un nuevo acuerdo.

El resultado de las elecciones puede poner en cuestión el futuro político del líder del Partido Unionista del Ulster (UUP), David Trimble, que, con el 22,7% del voto de primera preferencia de los electores, se ha visto superado por el Partido Democrático Unionista (DUP) de Paisley (25,7%) y el Sinn Fein (23,5%). El nacionalismo moderado del Partido Socialdemócrata y Laborista (SDLP), que se ha quedado en 17%, cinco puntos menos que en 1998, los pequeños partidos unionistas y las formaciones intracomunitarias (como la Alianza y la coalición de Mujeres Democráticas) se han visto perjudicados por la radicalización del voto. La Alianza, sin embargo, ha recuperado posiciones gracias a la transferencia de votos, quedando más o menos como estaba.

Con todos los escaños del total de 108 atribuidos, el DUP tenía 30 asientos (10 más que en 1998), el UUP 27 (-1), el Sinn Fein 24 (+6), el SDLP 18 (-6), la Alianza 6 (+1) y el resto tres. El resultado dificulta la formación de una mayoría unionista. Aunque el UUP de Trimble podría llegar a encontrar apoyos para superar los escaños de Paisley, sólo será posible si se lo permiten los rebeldes de su propio partido.

Pese a todo, el resultado de Trimble ha sido mejor de lo que muchos esperaban. Aunque se ha visto superado por el vendaval del DUP (cuyo voto ha crecido 7,6 puntos), el UUP ha aumentado ligeramente (1,4 puntos). "Esto no es una derrota. Tengo la absoluta intención de continuar como líder", advirtió ayer Trimble.

Candidatos disidentes

Pero su posición no es fácil. Los resultados relativamente buenos del UUP no se deben sólo al voto de los moderados, sino al captado por los candidatos disidentes, desencantados del proceso de paz, encabezados por Jeffrey Donaldson, el más votado el miércoles. "Más de 230.000 unionistas han votado contra el proceso de paz y 113.000 a favor", subrayó Donaldson ayer. "El Sinn Fein ha superado en votos al UUP. Es una humillación para nuestro partido. Si el DUP obtiene más escaños que nosotros, Trimble estará en una posición insostenible", advirtió, pero no pedió su dimisión.

Si la subida del DUP y los disidentes del UUP son un voto de protesta del unionismo, un voto contra el proceso de paz, el extraordinario crecimiento del Sinn Fein es también un aumento del voto radical, pero tiene una lectura muy distinta. El electorado ha premiado la política de avances simbólicos, la fría administración de las concesiones políticas puesta en marcha por los republicanos. La tacañería del Ejército Republicano Irlandés (IRA), que ha ido aprobando gestos de desarme y manejando la violencia de baja intensidad de acuerdo con los intereses de su brazo político, el Sinn Fein, ha sido generosamente premiada por los electores nacionalistas. Tiene una lectura positiva: refuerza a quienes dentro del movimiento republicano defienden la destrucción de los arsenales con el argumento de que la vía política está dando resultados. El Sinn Fein se convirtió ayer en el primer partido entre los votantes católicos y el segundo más votado en la provincia.

Se abre ahora una nueva crisis política: la batalla por restaurar la autonomía. "Nuestro equipo estará el lunes en Stormont y queremos ver levantada cuanto antes la suspensión de la autonomía", manifestó el líder republicano, Gerry Adams. "Todos los líderes tenemos que reconocer que somos responsables de dar el próximo paso: el diálogo para restaurar las instituciones", declaró su número dos, Martin McGuinnes. Los republicanos quieren empezar cuanto antes negociaciones con el DUP, a sabiendas de que Paisley lleva años negándose a diálogar con los republicanos. El jueves lo dejó bien claro al agarrar de las solapas a un periodista de televisión que le preguntó acerca de un próximo diálogo entre el DUP y el Sinn Fein.

El éxito de los partidarios de Paisley tuvo su momento más simbólico con la victoria de Diane Dodds en Belfast oeste, el más firme feudo católico en la provincia, que en 1998 dio cuatro escaños al Sinn Fein y dos al SDLP. En esta ocasión el Sinn Fein aspiraba a un quinto escaño, pero fue el DUP quien se lo arrebató al SDLP.

El líder del SDLP, Mark Durkan, reconoció el traspiés de su partido pero descartó su dimisión: "No estamos ante un problema de liderazgo. Tenemos que aprender la lección y hacer cambios, pero no está en cuestión mi liderazgo en el partido", dijo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de noviembre de 2003