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La bolsa extractora del combustible del 'Prestige' se rompe en el barco de rescate

Técnicos de Repsol lograron subir fuel a la superficie desde 4.000 metros de profundidad

El Comisionado del Gobierno para las actividades derivadas de la catástrofe del petrolero Prestige informó anoche de la culminación de las pruebas de extracción del fuel que todavía permanece en el interior del pecio -14.000 toneladas-, hundido a unos 4.000 metros de profundidad. Las operaciones, desarrolladas por la compañía Repsol-YPF cuando se cumplen ya 11 meses de la catástrofe ecológica, concluyeron con cierta frustración, ya que después de haberse conseguido subir a la superficie del buque de rescate la bolsa extractora del combustible, ésta se rompió.

Según las explicaciones dadas por el Comisionado, los trabajos de las pruebas de rescate del fuel comenzaron el 1 de octubre. Ese día se practicó un agujero de 70 centímetros en el tanque 1 de babor (lado izquierdo) del Prestige y se instaló una doble válvula para controlar el flujo de fuel. Posteriormente, se colocó una bolsa-lanzadera en la boca de la doble válvula. El reto posterior era llenar esa bolsa y conseguir subirla a la superficie.

El 12 de octubre, el fuel del tanque empezó a fluir de forma controlada y a introducirse en la bolsa-lanzadera, lo que confirmaba que "el sistema funcionaba correctamente y según las previsiones". Esto le permitió a Rodolfo Martín Villa, comisionado del Gobierno para la crisis del Prestige, decir en el Congreso el martes pasado que en 24 o 48 horas se sabría si las pruebas tendrían éxito.

Las duras condiciones meteorológicas en la zona del naufragio retrasaron hasta ayer el izado de la bolsa desde el buque Dock Wise Enterprise, barco que cuenta con condiciones técnicas para sumergirse y facilitar la entrada de la bolsa por flotación para su posterior traslado a puerto.

Según las explicaciones dadas anoche, el izado de la bolsa a la superficie fue guiado por un cable y por los robots de otro buque, el Polar Prince, barco nodriza presente en la zona desde el que se manejan los robots por control remoto.

A las dos de la tarde, los técnicos lograron trasladar la bolsa al Dock Wise Entreprise, pero cuando ya se encontraba dentro del buque, seis horas más tarde, se rompió por el "fallo de alguno de los mecanismos de arrastre". Todo el fuel contenido en esta bolsa-lanzadera fue depositado en las bodegas del barco de rescate, que anoche se dirigía ya al puerto de Ferrol, con intención de atracar en un dique especialmente acondicionado para la conclusión de los trabajos de esta primera prueba de extracción del fuel.

24 millones para la Xunta

Mientras esto sucedía, el vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de la Presidencia, Javier Arenas, del que depende el Comisionado del Prestige, y el presidente gallego, Manuel Fraga, firmaban en Santiago un protocolo por el que el Estado se compromete a pagar íntegramente a la Xunta los 24 millones de euros que costará tratar las 75.000 toneladas de residuos petroleados procedentes del Prestige recogidos en el mar y las costas gallegas.

En los primeros momentos de la catástrofe, la Administración autonómica había señalado que el chapapote mezclado con arena o agua sería eliminado en empresas cerámicas, forestales o petroleras (a un coste de 90 euros por tonelada). Sin embargo, decenas de miles de toneladas de residuos siguen acumuladas en dos balsas en los términos municipales de Laracha y As Somozas, en A Coruña. La propuesta aprobada ayer prevé tratar esas 75.000 toneladas en 20 meses mediante un proceso que extraerá el fuel por centrifugado, someterá a arenas y gravas a un lavado y convertirá en inertes los residuos resultantes, mediante calor, informa desde A Coruña Xosé Manuel Pereiro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de octubre de 2003