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Repsol YPF paraliza la planta de Puertollano al recrudecerse el conflicto

Los trabajadores de las subcontratas inician una huelga indefinida y bloquean los accesos

Repsol YPF decidió anoche paralizar las plantas de Puertollano ante el recrudecimiento del conflicto que mantienen los trabajadores de las subcontratas, que ayer iniciaron un huelga indefinida tras la ruptura de negociaciones el sábado. Estos trabajadores, que demandan mejoras salariales y mayor seguridad, habían provocado parar tres plantas al bloquear las carreteras de paso a la refinería. Ante la dificultad de garantizar un proceso de producción normal, la empresa decidió detener la actividad.

Un millar de trabajadores de las empresas contratistas de Repsol se concentraron ayer cerca del complejo petroquímico situado en la localidad de Puertollano (Ciudad Real). Un conflicto que se encona cada día que pasa y que se arrastra desde el accidente ocurrido el pasado 14 de agosto, cuando una explosión en las instalaciones costó la vida a nueve empleados de las subcontratas.

A la exigencia de más medidas de seguridad, que se debatieron en septiembre pasado, se suma la demanda de mejoras económicas por parte de los trabajadores de las empresas contratistas. El principal escollo en las negociaciones está ahora en la petición del plus industrial, para que estos trabajadores cobren seis euros diarios que perciben los empleados del complejo petroquímico de Algeciras (Cádiz), así como la concreción de las personas que deben beneficiarse de él. La patronal sostiene que sólo debe afectar a los empleados del sector del metal y, en todo caso, también a los de la construcción, mientras que los sindicatos UGT y CC OO lo hacen extensible a todos los subcontratados, con independencia del sector al que pertenezcan.

Ruptura de negociaciones

El diálogo entre las dos partes se rompió el sábado por la noche en la mesa negociadora que mantenían empresarios y sindicatos bajo la mediación de la Dirección General de Trabajo del Gobierno regional de Castilla-La Mancha.

Tras ese fracaso, los sindicatos han convocado una huelga indefinida, que se suma a las seis jornadas anteriores de paro. Ayer, los trabajadores cortaron las dos carreteras de acceso al complejo industrial con neumáticos ardiendo, sin que hiciese acto de presencia la policía antidisturbios, que el pasado miércoles se enfrentó a los trabajadores con pelotas de goma y botes de humo, en unos incidentes que se saldaron con tres heridos.

Ayer, la huelga provocó la parada de la factoría ante la imposibilidad de mantenerla en funcionamiento porque el personal de Repsol no pudo acceder al recinto. Sólo por la tarde, trabajadores de ese turno pudieron incorporarse para tareas de seguridad. La dirección de Repsol emitió anoche un comunicado en el que afirma que ha decidido "paralizar todas las actividades productivas en el complejo petroquímico" para salvaguardar la seguridad. Asimismo reitera que "se trata de un conflicto entre las contratistas y sus trabajadores y a ellos corresponde negociar". La empresa añade que "desde 2000 ha visto incrementado en más de un 300% el coste por hora-hombre que paga a las subcontratas".

Ante esta situación, el secretario regional de CC OO, Juan Antonio Mata, aseguró que se hace necesaria y urgente la presencia del presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, para que busque el marco de encuentro necesario a una solución. El secretario de organización regional de UGT, Juan Jiménez, acusó a Repsol de propiciar la ruptura con el fin de que "las mejoras no se extiendan a otras plantas" de la petrolera. Por el contrario, el presidente de la patronal de la comunidad, Jesús Bárcenas, culpó a los sindicatos de la ruptura del diálogo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de octubre de 2003