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Educación niega que existan motivos políticos en el retraso de los estatutos de la UPV

El Departamento de Educación entiende que la prórroga de tres meses establecida para someter a control de legalidad los nuevos estatutos de la Universidad del País Vasco (UPV) no es "nada raro" en la Administración y carece de motivaciones políticas conectadas con la falta de entendimiento entre el Gobierno vasco y el equipo rectoral que dirige Manuel Montero. Esta dilación provoca, en la práctica, un considerable retraso en la celebración de las elecciones para renovar el equipo rectoral.

Educación publicó la prórroga en el Boletín Oficial del País Vasco el pasado viernes, el último día del plazo legal para hacerlo, alegando que han sido detectados varios preceptos del proyecto aprobado en mayo por el claustro universitario, que "por razones de legalidad no pueden aprobarse". De no haber ampliado el plazo para su estudio, los nuevos estatutos habrían entrado hoy en vigor, ya que se consideran aprobados por silencio positivo si en un plazo de tres meses (se remitieron a Educación el 4 de julio) no hay expresa manifestación en contra.

El pasado jueves las posiciones enfrentadas de Educación y Montero volvieron a ponerse en evidencia en los discursos de la ceremonia de apertura del curso universitario. En presencia del lehendakari Ibarretxe y de la consejera de Educación, Anjeles Iztueta, el rector criticó la "política cicatera" del Gobierno vasco con la UPV y reclamó una mayor atención hacia la universidad y un marco de financiación estable. Montero recordó que el presupuesto universitario ha crecido tres veces menos que el manejado por el Departamento de Educación entre 1999 y 2002. También se dirigió al Parlamento vasco al señalar que el proyecto de Ley del Sistema Universitario Vasco requiere, en su opinión, mejoras en los temas de la autonomía universitaria y en las garantías de financiación pública.

Al día siguiente, el Departamento de Iztueta no dudó en acusar a Montero de "deslealtad institucional" y en atribuir sus reproches a un interés electoralista.

Educación entiende que las duras críticas del rector responden a "una maniobra electoral para preparar su candidatura en las nuevas elecciones a rector". Sin embargo, el rector no ha desvelado todavía si se presentará a la reelección en unos comicios que, inicialmente, estaban previstos para enero. Ahora se verán retrasados y no se podrán celebrar hasta bien avanzado 2004 por la prórroga que se ha dado Educación para aprobar los nuevos estatutos. Hasta que éstos no entren en vigor, el rector no puede convocar las elecciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de octubre de 2003