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Arzalluz advierte de que la alternativa al 'plan Ibarretxe' sería la independencia

El 'lehendakari' exhorta al PNV a arropar "en cada pueblo" a los amenazados por ETA

El líder del PNV, Xabier Arzalluz, advirtió ayer de que si el plan Ibarretxe no es aceptado el PNV optará por la independencia. "Que no tengan dudas, no lo van a poder impedir", aseguró. Arzalluz no hizo en su discurso, en la fiesta anual de su partido, la mínima alusión a las intenciones que alberga para el proceso sucesorio que le atañe directamente, y ello pese a que el lehendakari, Juan José Ibarretxe, le rindió un emotivo y público homenaje con todo el tono de una despedida. Arzalluz llamó a su partido a permanecer unido en torno a Ibarretxe. "Yo estaré siempre con él", afirmó.

"Que no tengan dudas: si no podemos ser españoles a nuestra manera, aunque Ibarretxe tampoco dice que vayamos a ser españoles, nos estableceremos por nosotros mismos",

clamó ayer el líder del PNV, Xabier Arzalluz, fiel al estilo que reserva para la fiesta anual de su partido (Alderdi Eguna). El escenario fueron unas campas distintas a las de otras ocasiones pero también de Foronda, cerca de Vitoria, y el público, una multitud -decenas de miles de personas-. La ocasión se la brindó el que puede ser su último Alderdi Eguna como presidente del PNV. Respecto a su sucesión no realizó ni la más mínima alusión, pese a que el lehendakari Ibarretxe le dedicó un sentido reconocimiento, con todos los ingredientes de una emotiva despedida.

Arzalluz ratificó así ante la militancia del PNV anteriores advertencias suyas en el sentido de que la propuesta de Ibarretxe será la última pactista que presentará su partido. Y señaló que si no se acepta el acuerdo propuesto por el lehendakari para cambiar el estatus de Euskadi sólo quedará "la declaración unilateral". Para ilustrar esa determinación afirmó: "El pueblo vasco ha roto aguas; no sabemos si es niño o niña, pero viene criatura".

Elogio al jefe del Ejecutivo

El líder del PNV hizo una defensa entusiasta de Ibarretxe y de su propuesta, un buen "contraataque" frente al intento de "vaciar el Estatuto". Ibarretxe busca una relación "de tú a tú", dijo, porque "mientras nos puedan quitar el lehendakari o cerrar el Parlamento [con el artículo 155 de la Constitución] aquí no hay autonomía de verdad", afirmó. Arzalluz llamó a cerrar filas en torno a Ibarretxe -"yo estaré siempre con él", anunció- y a desterrar el miedo. "Desconfiad de quien se os acerque con miedo. Esta partida la vamos a ganar sólo si todos estamos unidos y de frente".

"Esto ya no es una democracia", afirmó Arzalluz, que arremetió también contra la Justicia, los medios de comunicación, el PP, el Gobierno central y su presidente, José María Aznar; el PSOE y su líder, José Luis Rodríguez Zapatero; la plataforma ¡Basta Ya!, los sindicatos UGT y CC OO, el Círculo de Empresarios e incluso el recientemente fallecido Mario Onaindia. "Mario Onaindia y unos compañeros fueron los que empezaron a hacer burradas en ETA, que hasta entonces no había matado a nadie. Y en cuanto ETA mató a Manzanas, yo dije 'aquí hay que comprometerse', y entré en el PNV. Ahora resulta que somos nosotros los malos", reprochó.

Arzalluz esgrimió en la tribuna un ejemplar de un diario nacional al que acusó de ser "el periódico que leen muchísimos fachas españoles (...), el Ejército y compañía", para ejemplificar las "mentiras" de los medios de comunicación, a los que tachó de "siervos" del poder central.

Si alguna mano tendida mostró fue hacia ETA, a cuyos integrantes advirtió de que están actuando "en provecho de Aznar", y de que van a acabar "en el ridículo, que es lo último que se puede hacer en la vida". Arzalluz manifestó su desacuerdo con la tesis del consejero vasco de Interior, Javier Balza, presente en el acto, de que la solución con lo que queda de la banda terrorista es ya meramente policial.

"Valen los votos, no las balas"

Por el contrario, pidió a ETA que deje "hacer política" a Batasuna. "Si más o menos podemos seguir un proceso político, entonces es cuando desbaratamos los planes del enemigo", argumentó en favor de su petición, tras afirmar que "hoy no valen las balas, valen los votos". Asimismo, trató de disuadir a la banda de que ponga alguna esperanza en una negociación con el Gobierno central. "Nunca han cumplido un compromiso", les advirtió. El líder del PNV se mostró dispuesto a negociar con ETA, "e incluso con Aznar".

Por su parte, el lehendakari, Juan José Ibarretxe, segundo en el protocolo del Alderdi Eguna, aunque primero ya en las muestras de entusiasmo del público, precedió a Arzalluz con un discurso en el que por primera vez se instó desde esa tribuna a la militancia peneuvista a estar "cada uno, en cada pueblo", detrás de las personas que "no tienen libertad, que están amenazadas o extorsionadas. Demostradles que tenemos un corazón como una casa de grande", exhortó.

El lehendakari siguió reivindicando su legitimidad para plantear su plan y afirmó que sigue adelante porque tiene "la sensación diaria de que cientos de miles de personas me acompañan".

[Un local del Partido Nacionalista Vasco en el barrio de Alza, en San Sebastián, fue objeto de un ataque frustrado en la madrugada de ayer. Falló el mecanismo que debía hacer estallar las tres botellas de líquido inflamable que lo componían].

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de septiembre de 2003