Del Toro rectifica y busca una salida pactada con la Universidad Popular

La dirección y el comité de empresa retoman la negociación laboral

El concejal de Educación del Ayuntamiento de Valencia, Emilio del Toro, dio ayer un giro a la política aplicada en el conflicto laboral y presupuestario abierto en la Universidad Popular en favor de una salida negociada. Del Toro rectificó su negativa inicial a reunir a la Junta Rectora en sesión extraordinaria y convocó una reunión para el lunes, como pedían la oposición y los sindicatos.

De entrada, la dirección de la Universidad Popular ha convocado para hoy una reunión previa a la del lunes con el Comité de Empresa, según confirmaron fuentes del comité que interpretan la reanudación de las conversaciones como un gesto de voluntad política para encontrar una salida negociada al conflicto. Un problema que afecta a 117 profesionales y mantiene un bloqueo presupuestario sobre la institución, generado por las la dilaciones del equipo de gobierno municipal que han impedido la aprobación de una modificación de crédito (estimada en unos 650.000 euros) que permita afrontar los gastos urgentes de la Universidad para que pueda funcionar el último trimestre de este ejercicio.

El Consistorio también dio un giro ayer su negativa a convocar una reunión extraordinaria de la Junta Rectora en la que -tal y como habían solicitado los concejales socialistas y de Esquerra Unida y todos los sindicatos- se informará de la situación contractual de la plantilla, se abordarán los agujeros económicos más urgentes para iniciar el curso en tiempo y forma en la primera quincena de octubre y se presentará la programación anual del curso 2003-2004. Una propuesta a la que la Concejalía de Educación se había negado hasta hace dos día, alegando que "la solicitud incumple una serie de requisitos legales, incluida la falta de motivación o propuesta de acuerdo", como explicó el propio Del Toro el jueves.

Protesta en la calle

Pese a esta negativa, la imagen de más de 1.000 profesores y alumnos manifestándose ayer debajo del balcón del Ayuntamiento de Valencia debió calar en sectores del Partido Popular -y en la propia alcaldesa Rita Barberá- más proclives a resolver cuanto antes un conflicto que mantiene "técnicamente parada" a la Universidad Popular de Valencia, y que amenaza con retrasar las clases un mes hasta el 3 de noviembre.

Los manifestantes recorrieron el centro de Valencia, desde el Ayuntamiento a las oficinas de la Universidad Popular en la plaza de América, recibiendo la solidaridad espontánea de ciudadanos que circulaban a esa hora por las arterias comerciales y financieras de la capital. Para el concejal socialista Juan Soto la fórmula de buscar una salida negociada al conflicto, mediante el formalismo de incluir en el orden del día de la próxima reunión del lunes un punto para "informar del inicio del curso", abre la puerta al diálogo que permitirá una solución consensuada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0018, 18 de septiembre de 2003.