Argentina negocia contrarreloj con el FMI para evitar suspender pagos

Kirchner endurece el abono de 2.900 millones de dólares de un préstamo que vence hoy

Argentina y el Fondo Monetario Internacional (FMI) se hallan envueltos en una negociación frenética para lograr un acuerdo de aplazamiento de pagos, ya que hoy por la tarde el país suramericano tendrá que afrontar un vencimiento de 2.900 millones de dólares con el organismo internacional, y el presidente Néstor Kirchner se resiste a abonarlo con reservas del banco central si el Fondo no anuncia un pacto, por lo que Argentina podría suspender pagos. Las presiones de España y Francia, en busca de una subida de tarifas, complican la negociación.

Los funcionarios del Gobierno argentino confiaban ayer en que la directiva del Fondo Monetario Internacional (FMI) ratificaría el próximo viernes, "en todos sus términos", la carta de intenciones redactada en conjunto con la misión técnica en Buenos Aires para renovar a tres años de plazo el acuerdo transitorio que venció el pasado 31 de agosto. El pacto permitirá al país prorrogar vencimientos que, sólo hasta fines de diciembre, suman 6.200 millones de dólares.

Para desbloquear el anuncio del acuerdo se esperaban ayer "decisiones políticas" y precisiones sobre tres puntos en cuestión: aumento del superávit fiscal primario en 2004 y 2005, subida de tarifas de los servicios públicos a cargo de empresas privatizadas y una compensación extra a los bancos por los depósitos que se vieron obligados a devolver en dólares por decisiones de los jueces a los que recurrieron los ahorradores. La Cámara de los Diputados aprobó el martes y envió al Senado el proyecto que faculta al Ejecutivo a compensar con 1.000 millones de dólares a los bancos por las pérdidas sufridas desde la devaluación del peso en enero de 2002.

El FMI reclamaba, además, un aumento progresivo en 2004 y 2005 del superávit fiscal primario, fijado en el 3% para 2003, y presionaba con un calendario de subida de las tarifas. El presidente argentino, Néstor Kirchner, habló directamente con el director del Fondo Monetario Internacional, Horst Köhler, para explicarle que los aumentos reclamados por las empresas concesionarias de los servicios públicos dependen de la revisión de los contratos. Según Kirchner, "el Fondo Monetario debe dejar de hacer lobby para las empresas".

Presiones desde Europa

Desde Washington, donde está la sede del Fondo, un portavoz del organismo deslizó que la negativa de Kirchner a autorizar un aumento de tarifas significa "un gran escollo" para arribar a un acuerdo definitivo, ya que "hay naciones importantes", con peso en el Directorio del Fondo Monetario, que "están reclamando por sus intereses", informa Nicolás Dromi. Un diplomático que sigue los pasos de la negociación desde Estados Unidos no dudó en señalar a España y a Francia como los principales valedores de que suban las tarifas de los servicios públicos (gas, electricidad, teléfono...), algo que fue ratificado por portavoces del Ejecutivo argentino. Respecto al Gobierno español, la fuente apuntó que "a España no le es fácil mantener una buena actitud con Argentina, positiva para el acuerdo, en medio de la presión de las empresas españolas [que gestionan gran parte de esos servicios públicos], que reclaman un aumento".

Sin embargo, el ministro de Economía argentino, Roberto Lavagna, se sentía ayer "muy optimista" y esperaba que el anuncio formal del acuerdo permitiera a su vez a Argentina afrontar hoy, con reservas monetarias, el pago de 2.900 millones de dólares a los organismos internacionales. El programa de asistencia del FMI, basado en el sistema de roll-over (devolución), contempla el reintegro de esos pagos de capital en forma inmediata. En los próximos tres años, Argentina sólo pagará intereses de su deuda.

El Congreso aprobó ya las reformas a la Carta Orgánica del Banco Central y a la Ley de Entidades Financieras, que, en los hechos, funciona como una garantía más al FMI de que Argentina podrá cumplir los compromisos de pago que asuma. Si no le alcanza con el superávit fiscal, el banco central le adelantará al Gobierno hasta un 10% del dinero, a cuenta de la recaudación de impuestos del año siguiente.

"Objetivos cumplibles"

La nueva Carta Orgánica permite ahora al banco central financiar al Tesoro hasta el límite del 12% de la base monetaria, el dinero en circulación más los depósitos de los bancos. Por otra parte, el banco central ya rescató el equivalente a más de 1.000 millones de dólares, un 55%, de los bonos de deuda emitidos el pasado año por los Gobiernos de provincias.

Néstor Kirchner reclamó, en un discurso ante empresarios e industriales argentinos, que el Fondo asumiera también "su responsabilidad por haber apoyado y alentado las políticas económicas que en la década de los noventa llevaron al país al desastre". Kirchner dijo que Argentina inició esta vez "una negociación diferente, sin pedir fondos frescos y aceptando sólo objetivos cumplibles".

Horst Köhler, director del FMI, y Roberto Lavagna, ministro de Economía de Argentina, el pasado junio.
Horst Köhler, director del FMI, y Roberto Lavagna, ministro de Economía de Argentina, el pasado junio.AP

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