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Italia propone expulsar a ilegales en coches policiales camuflados

Sacar del territorio comunitario a los inmigrantes ilegales en coches de policía camuflados. Ésta es la última y polémica iniciativa que la presidencia italiana de la Unión Europea acaba de poner sobre el tapete para organizar la expulsión ordenada, en menos de 36 horas, de los inmigrantes clandestinos y de los refugiados que no tengan en regla su estatuto de asilado.

Las organizaciones de defensa de las libertades civiles ya han puesto el grito en el cielo y acusan a la UE de prestar más atención con sus directivas al bienestar de los animales que a los inmigrantes. La organización europea Statewatch fue la encargada de lanzar la liebre a través de un comunicado de prensa. "Cada vaca que sale de la UE está controlada", afirma. Y a continuación se pregunta: "¿Dónde terminarán las personas que se expulsen de la UE, se sabrá si estarán vivas o muertas, libres o encarceladas, tendrán de comer o se morirán de hambre?". Statewatch afirma que de esta manera la responsabilidad de la UE se acaba en cuanto los ciudadanos de terceros países son expulsados de su territorio.

La Comisión Europea aseguró ayer no saber nada sobre la propuesta italiana, aunque recordó que se estaban ultimando algunas iniciativas en este sentido en el ámbito del Consejo de Justicia e Interior para deportar de una manera más eficaz a los inmigrantes clandestinos. Alemania y Francia, por ejemplo, ya realizan desde hace meses expulsiones masivas de nacionales de terceros países que no tienen sus papeles en regla fletando aviones. Y en el Consejo de la UE se señala que se trata de un borrador.

El proyecto italiano

Ayer podían encontrarse fácilmente en Bruselas y por Internet los últimos textos del proyecto italiano en el que se explican los detalles de este dispositivo de expulsión. La lucha contra la inmigración ilegal es, de hecho, una de las prioridades de esta presidencia. La deportación "terrestre" se realizaría utilizando autocares, trenes o "coches de policía camuflados", con agentes sin uniforme. Los policías tendrían la autorización para desplazarse en el convoy por el resto de los países de la UE para materializar la deportación. El traslado no podrá llevar más de 36 horas y los policías no podrán ir armados durante las operaciones, y sólo podrán actuar en caso de legítima defensa. El documento afirma que las deportaciones se realizarán "en el respeto total de los derechos del hombre y de las libertades fundamentales".

"¿Es que vamos a volver a ver trenes con vagones para animales resoplando hacia el Este, recordándonos tiempos pasados?", se pregunta la organización Statewatch haciendo una clara referencia al episodio del envío masivo de judíos hacia los campos de concentración nazi. Una imagen que volvió a la mente del Gobierno alemán cuando Reino Unido propuso en junio en la cumbre de Salónica la creación fuera de la UE de campos para refugiados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de agosto de 2003