Israel detiene a cientos de militantes de Hamás en plena negociación sobre la tregua

Abu Mazen ultima un acuerdo de alto el fuego con las organizaciones extremistas

Soldados israelíes detuvieron ayer a unos 200 militantes y simpatizantes de organizaciones radicales palestinas. Esta oleada de arrestos amenaza, según los palestinos, con hacer tambalear las negociaciones que el primer ministro Abu Mazen está ultimando con los grupos armados, para que declaren una tregua en la Intifada, de al menos tres meses, que permitiría aplicar el proceso de pacificación establecido en la Hoja de Ruta. Hebrón, Nablús, Bir Zeit, Ramala y Yenín se despertaron ayer con el ruido de las botas de millares de soldados israelíes que irrumpieron en las casas para llevarse a cientos de detenidos.

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Los soldados acusaron a los arrestados de manera genérica de estar vinculados a organizaciones terroristas, tras lo cual fueron sistemáticamente maniatados, para después vendárseles los ojos y ser conducidos a centros de internamiento, donde se les sometió a largos interrogatorios. Esta oleada de detenciones, una de las más importantes practicadas por el Ejército israelí desde que hace 1.000 días se iniciara la Intifada, empezó en las callejuelas de la ciudad antigua de Hebrón, de donde partió el último militante suicida de Hamás, que puso una bomba en un autobús de Jerusalén. La mayoría de los detenidos eran hombres, pero entre ellos también habían mujeres, ancianos y muchachos de apenas 16 años. El padre del último suicida, Abdulá Kawasmi, que ha cumplido 60 años, fue asimismo aprehendido. Sólo en Hebrón se calcula que hubo cerca de 130 detenidos.

Horas más tarde otro grupo de soldados irrumpió en los dormitorios de la Ciudad Universitaria de Bir Zeit, levantó a punta de fusil a los estudiantes, 70 de los cuales fueron maniatados y llevados a centros de interrogatorio. Las patrullas de los militares continuaron en la ciudad vecina de Ramala, donde aprehendieron a otros 10 estudiantes de la misma universidad.

Antes del alba, los militares israelíes tomaron la kasba de Nablús, cegaron todas sus puertas y se llevaron de diversos domicilios a otras 10 personas. Una operación similar se practicó en Yenín, aunque anoche se desconocía con exactitud el número de detenciones practicadas en esta población.

Según el portavoz del Gobierno israelí Raanan Gissin, los arrestos tienen como principal objetivo tratar de salvar el proceso de pacificación impulsado por Estados Unidos y garantizar la aplicación de la Hoja de Ruta. El bando palestino respondió de manera contundente a estas afirmaciones y subrayó que lo que se intentaba era más bien torpedear el plan de aplicación, y sobre todo bloquear la negociación con los grupos radicales para establecer una tregua.

Las noticias de las detenciones cayeron como un jarro de agua fría sobre el equipo de emisarios de Abu Mazen, que desde hace cerca de un mes trata de arrancar de los radicales una declaración de tregua. La operación de los soldados hizo tambalear durante toda la jornada de ayer un acuerdo de principio de alto el fuego, que empezaba a diseñarse en el horizonte, por el que las milicias estarían dispuestas a un cese de hostilidades durante al menos un periodo de tres meses. El compromiso afectaría a objetivos civiles y militares en el interior de Israel, pero también en los territorios ocupados.

Los últimos detalles de este acuerdo empezaron ayer a ser estudiados en una cumbre convocada urgentemente en El Cairo, bajo los auspicios del presidente egipcio, Hosni Mubarak. A la reunión asistieron representantes de las organizaciones palestinas del interior y los líderes del exilio, llegados de Damasco, que son desde el punto de vista político quienes tienen el control de los partidos. Entre los delegados de Hamás estaba el número uno de la organización, Jaled Mashal, que hace cinco años salió indemne de un asesinato frustrado perpetrado por un comando de agentes del Mosad en Ammán.

Ayer al mediodía, mientras los representantes de la Autoridad Nacional Palestina trataban de cerrar el acuerdo, al tiempo que reclamaban que el alto el fuego se prolongara hasta final de año, un portavoz de los servicios secretos israelíes anunciaba ante la Comisión de Exteriores y Defensa del Parlamento, que ya había acuerdo. El anuncio de los israelíes fue calificado de precipitado por los palestinos, que afirmaron que si hay tregua, ésta será anunciada en el momento preciso, por la Autoridad Palestina y desde Ramala.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0024, 24 de junio de 2003.

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