El hospital de Getafe contrata una mutua laboral privada

Si uno de los 2.715 empleados del hospital de Getafe, y de los ambulatorios que de él dependen, sufre un accidente de trabajo o una enfermedad laboral, ya no es la sanidad pública la responsable de su atención mientras esté de baja y necesite rehabilitación. Desde el 1 de junio, una mutua privada, Fremap, se encarga de la atención médica de los empleados accidentados o enfermos. Todos los sindicatos se han opuesto a la medida. Lucas Fernández, portavoz de Sanidad del PSOE, la califica de "espectacular ejemplo del descontrol en el que el PP ha sumido a la sanidad pública".

El área sanitaria de Getafe (que también incluye las localidades de Parla, Pinto y Griñón) tiene un gran hospital y doce centros de salud, en los que trabajan 2.715 personas. Ellos son los médicos, enfermeras, auxiliares y celadores que velan por la salud de las más de 300.000 personas que viven en la zona.

Hasta el pasado 31 de mayo, si alguno de estos 2.715 trabajadores sufría un accidente de trabajo o una enfermedad laboral (por ejemplo, se contagiaba al atender a un paciente), eran los propios centros sanitarios de Getafe, Parla o Griñón los que se encargaban de atender sus heridas, de seguir el proceso de recuperación y rehabilitación y de gestionar su baja laboral. El Imsalud tenía firmado, como en el resto de la región, el convenio de protección de sus trabajadores con el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).

Esta situación ha cambiado en Getafe desde el pasado 1 de junio, fecha en la que entró en vigor el nuevo convenio entre la mutua privada Fremap y las gerencias de atención primaria y hospitalaria del área sanitaria.

Primeras curas en urgencias

A partir de ahora, si un trabajador sufre un accidente podrá decidir si recibe las primeras curas en las clínicas de la mutua o en las urgencias del hospital de Getafe. Pero a partir de aquí, todo el proceso que siga el enfermo quedará en manos de la sociedad privada. Ella se encargará de los cuidados médicos del enfermo o accidentado durante la recuperación y también de proporcionarle las sesiones de rehabilitación.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Antonio Maturana, director de gestión del hospital de Getafe, afirma que "la decisión se ha tomado por criterios técnicos que pretenden mejorar la atención a nuestros empleados". "Fremap tiene amplia experiencia en la recuperación y rehabilitación de trabajadores en baja y dispone de mejores medios técnicos y profesionales", continuó Maturana.

Los trabajadores, sin embargo, han recibido la iniciativa con disgusto. En una carta remitida a la gerencia, todos los sindicatos suscribieron: "No vemos la necesidad de contratar estos servicios con otra empresa. El convenio suscrito en los últimos años con el INSS ha sido satisfactorio".

Los sindicatos recordaron que en 1998 la cobertura de accidentes de trabajo y enfermedades laborales ya estuvo en manos de la misma mutua y que "existieron multitud de problemas, como altas prematuras y conflictos de intereses". Las protestas han recogido 1.000 firmas entre los 2.715 afectados, según los sindicatos. En un documento entregado a todos los trabajadores, el hospital de Getafe explica cómo debe proceder la plantilla en caso de accidente. Lo primero que debe hacer es contactar con su superior, que le facilitará el volante de asistencia. Con este volante, el accidentado tiene dos opciones: ir a las urgencias del hospital o a las clínicas de la mutua para ser atendido.

Si tras las curas el trabajador debe estar algunos días de baja, "tendrá que acudir en un plazo inferior a 24 horas a un centro Fremap para que sea reconocido por sus servicios asistenciales; en consecuencia, deberá abstenerse de acudir, como hasta la fecha, a su médico de familia de atención primaria", continúa el escrito.

Laura de la Calle, delegada del sindicato de enfermería Satse en Getafe, califica la decisión de "error histórico que se repite y que supone sacar de los circuitos de la sanidad pública a sus propios trabajadores y remitirlos a centros no públicos". Carmen López, responsable de Sanidad de UGT, criticó que "la atención a los trabajadores de la sanidad pública que sufran un accidente se haya concedido a una empresa privada".

El PSOE criticó que "un área sanitaria sola, por libre y sin coordinarse con las otras, tome una decisión con un impacto muy importante en su situación laboral". "Es un ejemplo del desconcierto en el que el PP ha sumido a la sanidad pública. Ya tenemos prisa por acceder al Gobierno y poner orden en este desbarajuste", concluyó el socialista Lucas Fernández.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS