Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Medio Ambiente vacuna a los conejos con un sistema automático

La Consejería de Medio Ambiente ha puesto en marcha varias iniciativas novedosas para la conservación de faunas silvestres en Andalucía. De un lado, ha empezado a aplicarse en la Sierra de Andújar (Jaén) un nuevo sistema para luchar contra las enfermedades del conejo de monte, cuyas poblaciones se han visto disminuidas en los últimos años debido a la neumonía hemorrágica vírica y la mixomatosis. Se trata del llamado vacunador trampa, capaz de vacunar a los conejos en el campo de manera automática sin intervención humana, evitando el estrés de captura.

El aparato, denominado Injectramp (inyección trampa), que fue presentado por su inventor, el jiennense Juan José Muñoz, consta de un pasadizo o túnel cerámico que se acopla en las madrigueras de entrada de los conejos y que lleva acoplado, de manera fácilmente desmontable, un mecanismo de inyección automático para vacunación. El mecanismo de inyección dispone de un revólver de jeringuillas individuales cargadas con vacuna, una para cada animal que pase. La jeringuilla sólo se clava en el animal escasos milímetros ya que tiene un tope cubriendo por fuera la aguja, que limita su longitud de penetración. De esta manera, se impide que la aguja hipodérmica penetre demasiado, lesionando órganos internos.

Medio Ambiente ha financiado todo el proceso de desarrollo del invento y ya lo está utilizando en las repoblaciones de conejos que se realizan dentro de los programas de conservación del lince ibérico, que tiene en el conejo su principal presa. Este sistema "aparece como una nueva esperanza ante el desastre ecológico y cinegético que ha supuesto el declive de las poblaciones de conejos debido a las epidemias víricas", asegura José Guirao, director general del Medio Natural.

Perdiz roja

De otro lado, Medio Ambiente lleva a cabo, en colaboración con el Departamento de Biología Animal y Vegetal de la Universidad de Jaén, un estudio genético de las poblaciones de perdiz roja a través de la técnica del ADN. El profesor Francisco Márquez considera que en muchos cotos de caza menor andaluces se realizan con frecuencia sueltas de perdices rojas o de conejos de monte procedentes de granjas cinegéticas "donde el pedigrí de los animales reproductores no siempre respeta criterios de mantenimiento o conservación de la biodiversidad".

El estudio genético permite identificar de forma rápida aquellas granjas que mantengan en el acervo genético material procedente de especies distintas a la especie autóctona. "Lo que queremos es defender la marca de calidad de la perdiz roja en Andalucía", señaló José Guirao. Cada año se sueltan en Andalucía más de dos millones de ejemplares de perdiz roja. Finalmente, la Junta también ha puesto en marcha una campaña de sensibilización contra el uso indiscriminado de venenos en los montes andaluces.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de mayo de 2003