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Las FARC disparan contra una procesión de Viernes Santo y matan a tres personas

Tres personas murieron, entre ellas un menor de 14 años, y tres más resultaron heridas tras un ataque de guerrilleros de las FARC contra una procesión del viacrucis que tuvo lugar el pasado viernes en la pequeña localidad colombiana de Dolores, en el departamento de Tolima, ubicada 200 kilómetros al sureste de Bogotá.

Al menos 15 guerrilleros, vestidos de civil y mezclados entre los feligreses, abrieron fuego contra varios policías y soldados que custodiaban el acto religioso, según indicó el comandante de la Policía de Tolima, coronel Wilson Prada. El oficial recordó que la alcaldesa de la población, Mercedes Ibarra, ha sido víctima de constantes amenazas por parte de las FARC y que recibió protección especial en medio del tiroteo.

"La procesión apenas estaba comenzando su trayecto desde el parque cuando escuchamos los disparos. Todo el mundo echó a correr y uno de los chicos, el más alto, fue alcanzado por las balas", dijo a Reuters una testigo que se identificó como María.

Además del menor, un adulto y un miembro del Ejército perdieron la vida en el ataque, mientras que otras tres personas, entre ellas un sobrino de la alcaldesa de la población -de tan sólo 10 años-, sufrieron heridas al ser pisoteadas por la multitud que intentó protegerse de las balas. Los policías y soldados del pueblo repelieron el ataque de los guerrilleros, que duró cerca de media hora, pero no lograron capturar a ninguno.

"Éste es un acto de demencia de la guerrilla, en un tiempo [la Semana Santa] que se supone es de reflexión", afirmó el gobernador de Tolima, Guillermo Jaramillo, quien recordó que Dolores es el municipio más custodiado de Tolima debido a los constantes hostigamientos de la guerrilla y las amenazas que pesan sobre la alcaldesa.

Tras el ataque, el párroco de la localidad, Genaro Mosquera, reunió a un pequeño grupo de feligreses en la iglesia para orar por las víctimas y por la paz. Sin embargo, gran parte de los fieles se quedaron en casa atemorizados. "Esto es muy duro, pero es una prueba de fe", dijo el sacerdote.

Bicicleta bomba

De otro lado, el cardenal colombiano, Pedro Rubiano, declaró el mismo viernes "malditos" a los autores del asesinato de otro niño, quien perdió la vida cuando llevaba en su bicicleta, sin saberlo, un paquete explosivo que le habían dado hombres pertenecientes a las FARC, según fuentes policiales.

El menor de 11 años, identificado como Irwin, fue engañado el pasado jueves por los guerrilleros, quienes le pidieron que llevase un paquete en su bicicleta a un puesto del Ejército situado en las afueras del municipio de Fortul, 700 kilómetros al noreste de Bogotá. La bomba hizo explosión cuando el pequeño la transportaba.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de abril de 2003