GUERRA EN IRAK | La batalla de Bagdad

Contaminación peligrosa

Cada mañana cae sobre Bagdad más humo que nunca porque cada mañana se une a la contaminación del petróleo quemado el día anterior la contaminación de las nuevas hogueras. Los bagdadíes no parecen preocuparse en exceso, aunque ayer ya se vieron las primeras mascarillas, una especie de almohadilla blanca sobre la boca, en algunos milicianos.

Y a la humareda de todos los días se sumó ayer la tormenta de arena. La visibilidad en la tierra y en el cielo disminuyó considerablemente. A las nueve de la noche, a la tormenta de arena se le unió la lluvia y la lluvia traía el color del barro.

El humo provocado por la combustión del petróleo puede provocar graves problemas. El jefe del Servicio de Neumología del Hospital Juan Canalejo de A Coruña, Héctor Verea, explica: "La combustión incompleta del petróleo produce partículas con una mezcla compleja de sustancias químicas, que incluye hierro y otros metales. Las partículas con un diámetro inferior a tres micras

entran muy profundamente en las vías respiratorias y causan un estrés oxidativo que daña sus capas superficiales. Se producen irritaciones bronquiales similares a las causadas por la alergia y las crisis asmáticas. Tampoco hay que olvidar que, en cualquier incendio, la mitad de las víctimas mortales fallece por asfixia".

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* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 25 de marzo de 2003.

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