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El boicoteo hace caer la venta de Leche Pascual entre el 10% y el 25%

El consejero Grau anuncia un recurso contra la denominación "yogur pasteurizado"

El boicoteo a los productos de Leche Pascual propuesto por varios grupos de ganaderos tras decidir la empresa no comprar leche en Cataluña se empieza a notar. Varias cadenas de supermercados aseguran que las ventas de los productos Pascual en Cataluña han bajado entre el 10% y el 25% después de haber trascendido que dejó de comprar leche en Cataluña como represalia de la falta de apoyo institucional a su "yogur pasteurizado". El consejero de Agricultura, Josep Grau, anunció ayer un recurso contencioso administrativo contra la orden ministerial que permite esta denominación, a la que se opone también el resto de fabricantes de derivados lácteos por entender que no es un auténtico yogur.

Pascual optó ayer por no comentar estas cifras, aunque la semana pasada mantenía que la propuesta de boicoteo no estaba afectando a sus ventas. La cadena Bon Preu, con 90 centros abiertos en Cataluña, dijo que las ventas de Leche Pascual han bajado en torno al 20%. Supermercados Pujol, fuertemente implantada en Lleida, con 59 centros, afirmó que las ventas de la empresa caen un 25%. Otras grandes cadenas, como Caprabo y Condis, que suman 500 centros comerciales, eludieron precisar si les afecta el descenso, aunque fuentes del sector aseguran que el descenso de ventas en algunos grandes centros comerciales se sitúa entre el 10% y el 15%.

En igual sentido que los supermercados se manifestó ayer el consejero de Agricultura, Josep Grau. El consejero mantiene un fuerte enfrentamiento con Leche Pascual y ayer cifró en un 10% global la caída de las ventas de la empresa en Cataluña. Las pequeñas tiendas, en cambio, dicen no notar ninguna caída de las ventas. Miquel Ángel Fraile, secretario general de la Confederación del Comercio de Cataluña, que agrupa a 45.000 pequeños comercios de alimentación, afirmó que aunque es pronto para ver los efectos "no se aprecia ningún cambio".

Pascual y la Generalitat mantienen una fuerte disputa desde que el Gobierno central aprobó el pasado 14 de febrero la denominación "yogur pasteurizado después de la fermentación", que Leche Pascual ha lanzado al mercado. ERC y ICV han apoyado el boicoteo a la empresa. Grau afirma que la decisión de Leche Pascual de no comprar materia prima en Cataluña es una represalia porque CiU no apoyó la nueva denominación. La empresa lo niega y asegura que se debe a problemas logísticos.

El poder de los consumidores

El poder de los consumidores es casi neonato en España, pero empieza a ser poderoso en otros países. "En Estados Unidos es habitual que los consumidores dejen que comprar productos por motivos de medio ambiente o de derechos humanos", afirma Marc Vilanova, profesor del departamento de Ciencias Sociales de ESADE. Pero, a diferencia de lo que pasa en el caso de Leche Pascual, "los partidos políticos no llaman al boicoteo", dice este profesor.

Un caso ya clásico ocurrió hace siete años, cuando el fabricante de ropa deportiva Nike recibió críticas en EE UU por fabricar en Asia con bajos salarios. En septiembre de 1998, el grupo de derechos humanos Global Exchange, de San Francisco, publicó datos sobre los salarios de la planta de Indonesia, relata la periodista Naomí Klein en su libro No Logo. Para evitar un deterioro de imagen, la empresa elevó los salarios entre el 25% y el 30% a sus trabajadores indonesios, explica Klein.

En España, el fabricante de cuchillas de afeitar Gillette sufrió un intento de boicoteo de sus productos hace nueve años. Cuando decidió cerrar su planta en la localidad sevillana de Alcalá de Guadaira, el pleno de la Diputación de Sevilla aprobó una moción contra el cierre de la factoría y pidió que se boicotearan sus productos. La fábrica acabó cerrándose y la multinacional dice que el llamamiento al boicoteo no causó descenso alguno de ventas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de marzo de 2003

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