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AMENAZA DE GUERRA | Los miembros no permanentes de la ONU

Palacio pide el voto para la nueva resolución porque "el desarme de Irak no progresa"

España acusa a Francia de apoyar la "estrategia de la impotencia" y respalda el ultimátum

La ministra de Asuntos Exteriores española, Ana Palacio, urgió ayer al Consejo de Seguridad a aprobar una segunda resolución para dar un ultimátum de 10 días a Sadam Husein antes de iniciar la guerra contra Irak. La ministra calificó la propuesta de dar más tiempo a los inspectores para conseguir el desarme (respaldada por Francia, Alemania y Rusia) como "la estrategia de la impotencia". En un discurso de apoyo total a la posición de Estados Unidos, la ministra advirtió sobre las "falsas ilusiones" de conseguir el desarme si Sadam no colabora.

La ministra Ana Palacio introdujo en su borrador de discurso una serie de cambios, a la luz del informe del jefe de los inspectores, Hans Blix, y del director de la Agencia Internacional de Energía Atómica, Mohamed el Baradei. Pero esas modificaciones, ya desde el comienzo, mostraron un perfil muy duro. La ministra habló después de que sus colegas de China y Chile, respectivamente, hicieran uso de la palabra. Pero en el ambiente todavía flotaban las duras palabras del canciller francés, Dominique de Villepin, contra la guerra.

Ana Palacio, de entrada, señaló: "El 14 de febrero no encontré una sola frase en el informe de los inspectores en la que se dijera que Sadam Husein cumplía. Tampoco hoy la he oído. Y, señores, tengo la sensación de que corremos el riesgo de que los árboles nos hayan hecho perder la perspectiva del bosque".

La línea argumental presentó los progresos en la tarea de desarme como gestos de Sadam Husein arrancados por la presión militar de 300.000 soldados norteamericanos y británicos desplegados en el golfo Pérsico. El objetivo verdadero de estos gestos no es el desarme, sino dividir al Consejo de Seguridad.

"¿Por cuánto tiempo más seguirá la estrategia del engaño? ¿Cuánto tiempo más se requiere para que colabore estratégicamente con el desarme? La respuesta la conocen muchos, pero quieren ignorarla. Este Consejo de Seguridad es la caja de resonancia mediática de nuestras diferencias. Sadam está consiguiendo algo peligroso. Que muchos identifiquen a este Consejo de Seguridad como el agresor y a él como el agredido", advirtió la ministra española de Asuntos Exteriores.

La ministra dijo que la ONU se jugaba su credibilidad ante los incumplimientos de Sadam Husein y anunció que debía dirigir a Irak un mensaje unido y firme. Ese mensaje no es el de continuar las inspecciones durante meses. Si se propone continuar las inspecciones, "¿qué mensaje estamos dando?", se preguntó en voz alta. "Sólo la presión y la amenaza del uso de la fuerza hacen mella en el régimen iraquí", se contestó.

Ana Palacio anticipó que el proyecto de resolución que Estados Unidos, el Reino Unido y España someterán la semana próxima al Consejo de Seguridad pondrá a prueba la voluntad real del régimen de Sadam Husein de desarmarse. "La respuesta no es más inspectores, la respuesta no es más tiempo. Ésa es, parafraseando a un pensador francés, la estrategia de la impotencia", enfatizó, en un dardo lanzado al canciller francés, Dominique de Villepin.

Si bien la ministra admitió que había algunos progresos en el desarme, éstos no son, a su juicio, la prueba de que el sistema de inspecciones está dando resultados y de que el desarme de armas químicas y biológicas podría, así, conseguirse por esta vía, como ha informado Hans Blix, en meses. La ministra cree que ello sería posible si el régimen de Sadam Husein coopera, cosa que hasta ahora, aseguró la ministra española, no se ha logrado.

La resolución que será sometida al Consejo de Seguridad la semana próxima por parte de Estados Unidos, Reino Unido y España dará 10 días a Sadam para que acredite, según explicó la ministra a EL PAÍS, su voluntad de cambiar de actitud y cooperar.

El Consejo decidirá

¿Qué pasara después? "La resolución está sujeta a cambios porque todavía se está negociando. Mi impresión personal -aunque el proyecto no lo dice- es que una vez cumplido el plazo de 10 días el Consejo de Seguridad tendrá que asumir la responsabilidad de pronunciarse sobre si las respuestas de Sadam Husein son positivas o negativas. En ese caso, no será necesario una nueva votación. Sólo habría que decir si existe o no la voluntad de cumplir". A juzgar por el discurso de Ana Palacio ayer ante el Consejo de Seguridad, ese plazo es un brindis al sol, ya que precisamente el ultimátum asume que Sadam no tiene intención alguna de desarmarse.

Una fuente diplomática dijo ayer a este periódico que el emplazamiento de 10 días era la última concesión de Estados Unidos al Reino Unido y, en menor medida, a España. "Es el último acto antes de que el presidente Bush baje el dedo pulgar, la señal que espera el Comando Central de las tropas norteamericanas en el golfo Pérsico para iniciar la invasión", dijo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de marzo de 2003