Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:CATÁSTROFE ECOLÓGICA | Explicaciones políticas

Preguntas en el aire sobre el 'Prestige'

El Gobierno responde, sin aportar datos relevantes, a los interrogantes por escrito que la oposición le plantea en el Congreso

Más de 200 preguntas y peticiones de documentación sobre la gestión de la crisis del Prestige ha recibido el Gobierno a través del Congreso de los Diputados. Poco a poco, el Ejecutivo comienza a responder a la oposición.

Hasta ahora lo ha hecho sin concretar, sin responder la mayoría de las veces a lo que se plantea y eludiendo ofrecer cualquier tipo de datos. Y ello, a pesar de que el argumento que da para negarse a aprobar una comisión de investigación se basa en la idea de que ya ha respondido a todas las preguntas. Lo que sigue son extractos de algunas de las respuestas.

- No se bombardeó porque no arde. El Gobierno admite que se planteó incendiar el Prestige lanzando desde el aire bombas de fósforo, pero Defensa lo desestimó por experiencias negativas en otros casos similares en EE UU y Reino Unido. Es muy difícil lograr la combustión de fuel de elevada densidad, como el del Prestige. Cuando cita los precedentes en que se basó para llegar a esa conclusión, no es muy preciso. Habla del New Canyon, en Inglaterra, pero sitúa el naufragio en 1980, cuando sucedió en 1967. Y añade el ejemplo del New Clarissa, sin cifrar el año. El New Clarissa se hundió en 1999 frente a Oregón (EE UU).

"Es una serie de mareas negras", se admite en una pregunta sobre la peligrosidad del fuel

- Sobran medios. A pesar de las críticas, el Ejecutivo defiende que antes de la tragedia disponía ya de medios humanos y materiales suficientes. Entre ellos, recuerda que la Administración dispone de 40 lanchas de intervención rápida y 12 buques de salvamento, aunque luego admite que sólo cinco de ellos los tiene contratados con exclusividad.

Entre ellos cita el remolcador Ría de Vigo que, según los documentos de los que dispone el juez de Corcubión, negoció el rescate con la empresa privada Smit Tak a pesar de estar contratado en exclusiva por el Estado. Estos medios deben servir para combatir un riesgo potencial que se cifra en otra pregunta. Sólo por Tarifa pasaron 56.675 barcos en 2001, de los que 17.935 iban cargados con mercancías peligrosas.

- "Playas esplendorosas". El ministro de Defensa, Federico Trillo, dijo tras visitar la costa gallega en helicóptero que las playas estaban "esplendorosas". El Gobierno justifica ese pronunciamiento, que en su día indignó a quienes limpiaban el chapapote, con datos sobre el estado de la limpieza el 23 de diciembre: "Sólo el 17% de las playas necesitaban limpieza. La gran mayoría de los arenales estaban limpios, y otros tenían pequeños grumos dispersos inapreciables desde el aire". Y agrega: "El ministro quiso resaltar el trabajo de miles y miles de voluntarios, pescadores, mariscadoras y Fuerzas Armadas. No haberlo hecho así hubiera representado una falta de consideración hacia todos ellos".

- Boicoteo a Nunca Máis. El Gobierno organizó una reunión con las cofradías de pescadores a la misma hora en que estaba convocada la primera gran manifestación de Nunca Máis, el 1 de diciembre, en Santiago de Compostela. Este "boicoteo", por el que pregunta el Bloque Nacionalista Galego (BNG), es respondido con la idea de que los patrones forzados a acudir a la cita en Caión "supondrían un ínfimo porcentaje de los manifestantes que señala su señoría".

- El presupuesto de Sasemar cayó a la mitad desde que gobierna el PP. Gaspar Llamazares, coordinador general de IU, trataba de demostrar que el presupuesto público de Salvamento Marítimo cayó en picado desde que gobierna el PP, y que en esta crisis influyó también el "proceso de privatización de la gestión de los puertos y recursos de la Dirección General de la Marina Mercante". A pesar de su laconismo, el Gobierno da la razón a Llamazares. El presupuesto de Sasemar en 1996 en transferencias de capital (para inversiones) era de 10 millones de euros. Un año después bajó a cinco millones, en 1998 a 4,8, y a partir de ahí subió poco a poco hasta recuperar en 2001 los 10 millones de 1996, los que se encontró el PP cuando llegó al Gobierno, y superar esta cifra en el ejercicio de 2002. El Ejecutivo añade que no hay privatizaciones en marcha y, por si había dudas, mantiene que "si la Dirección General de la Marina Mercante no hubiera estado pronta en la toma de decisiones adecuadas, la catástrofe hubiera sido mucho mayor, sin control y más que probablemente con pérdida de vidas humanas".

- Científicos, al margen. El BNG criticaba la marginación de los científicos en la gestión de la crisis. Recuerda que no se consultó a las universidades gallegas, y el Gobierno le responde que en el Comité Científico hay un gallego y un experto que es catedrático en Ferrol. Pero añade que los expertos "no se seleccionan ni se seleccionarán por su procedencia del lugar de la catástrofe, y mucho menos en este caso".

- El "error" de alejar el barco. Muchas preguntas se centran en la decisión clave, la de alejar el barco. Se responde de maneras distintas, pero siempre con la misma conclusión: "En ningún caso se tomó la decisión errónea". Los cambios de rumbo caóticos que sufrió el barco tienen una explicación lógica, para el Gobierno. Primero se alejó de la costa pero bordeándola "con objeto de mantenerlo a una distancia de tierra suficientemente alejada, pero sin rebasar los límites para efectuar una evacuación de emergencia de los tripulantes que permanecían a bordo". Entonces se hizo un replanteamiento "hacia el sur, para no perjudicar más al casco deteriorado". Los últimos cambios se explican porque entre España y Portugal "la zona de responsabilidad en materia de salvamento está delimitada por una línea imaginaria que no discurre horizontalmente como la línea del paralelo del punto fronterizo entre España y Portugal".

- Gasolina peligrosa. Ante cualquier pregunta complicada, el Gobierno niega sin ofrecer muchos datos. Eso es lo que hace, al rechazar que se hubiera utilizado gasolina para limpiar las barreras colocadas en el muelle de Oza, A Coruña, algo considerado muy peligroso por Carlos Aymerich, diputado del BNG.

- Los soldados no llegaron tarde. El socialista Alberto Moragues criticaba la tardanza de los soldados en llegar a Galicia para ayudar a la limpieza de las playas. La respuesta también es una negativa, ofreciendo una catarata de datos de la participación militar. Pero al final se admite que en 48 horas se incrementó la presencia militar con 4.000 personas más "cuando se precipitaron los acontecimientos". En los cálculos que maneja Defensa, ese hecho se produjo "en el puente del 6, 7 y 8 de diciembre". Sin embargo, el chapapote y los voluntarios estaban en las playas desde el 17 de noviembre.

- Aznar, ausente. Ante la pregunta "¿Por qué Aznar estuvo ausente durante la crisis y nunca visitó las playas?", el Ejecutivo responde con todos los decretos leyes que firmó de ayuda a Galicia por la contaminación de sus arenales y las reuniones que presidió en el Palacio de La Moncloa.

- Chapapote incalculable. El Ejecutivo se niega a estimar cuánto fuel llevaba finalmente el Prestige, porque dice que no se puede hacer. Pero la cifra que da como oficialmente recogido es enorme. 31.946 metros cúbicos en el mar y 49.405 toneladas en tierra, mezcladas con arena. Ambas cifras, hasta el 7 de febrero.

- Lecciones de historia. Para aclarar el asunto de las banderas de conveniencia, el Ejecutivo dice que es una práctica muy común que se remonta "a los siglos XVI y XVII por razones de comercio y de guerra". Luego se detiene en la historia de esta práctica durante el siglo XX.

- Francia o Portugal no son mejores que España. Las respuestas rebaten la tesis de que Portugal o Francia tenían más medios. Ante algunas evidencias, como el hecho de que Portugal informara detalladamente de la situación de la mancha mientras España no ofrecía dato alguno, el Ejecutivo se defiende: "Lo importante no es de qué país son las boyas [que daban la localización del fuel], sino que pueda compartirse la información obtenida".

- Aún no se sabe si el fuel es cancerígeno. Una extensísima respuesta sobre los riesgos de exposición al fuel se queda sin conclusiones claras, porque tras una serie de explicaciones técnicas el Ejecutivo concluye que "las pruebas sobre la actividad carcinogénica en humanos son insuficientes". El problema, en cualquier caso, no será para los voluntarios que recogieron chapapote durante unos días, sino para los habitantes de la zona, sometidos a una exposición prolongada. Mientras explica esto, el Gobierno asume una tesis que siempre negó: "El suceso presente tiene una características específicas como el de tratarse de una serie, hoy por hoy, indeterminada de mareas negras, cuando en los casos anteriores se trataba de un episodio singular". A pesar de ello, el único compromiso para el futuro es el de estudiar el fenómeno.

- El Gobierno se olvida del fuel que salía por las grietas. En medio de una respuesta sobre la coordinación con Portugal, se cuela una idea que se contradice con la anterior: "Desde el día del hundimiento no se ha evidenciado ningún nuevo gran vertido". Cada día, hasta principios de enero, salieron 125 toneladas por las grietas, hasta llegar a 6.000. En otra respuesta, se niega que el Ejecutivo "afirmara que no existía marea negra". En otra, se niega incluso que en algún momento se asegurara que el fuel que quedaba en el petrolero hundido se iba a solidificar. "El Ministerio de Ciencia y Tecnología ha manifestado que el fuel se irá enfriando lentamente". Se olvida que el vicepresidente del Gobierno Mariano Rajoy lo aseguró.

Gritos de "dimisión" para Cascos en el Senado

El asunto del Prestige sigue centrando los debates en el Congreso y el Senado. El pasado miércoles, en la sesión de control en la Cámara Alta, Francisco Álvarez Cascos, ministro de Fomento y responsable directo de la gestión de la crisis, respondió a una pregunta de un socialista entrando directamente al ataque: "Lo primero que ha hecho el Gobierno para perseguir las responsabilidades de los causantes de esta tragedia es no confundir a los incendiarios con los bomberos, cosa que su señoría [Luis Ángel Lago] todavía no ha descubierto, porque escuchándole se comprueba que está persiguiendo las responsabilidades de los bomberos, olvidándose de los incendiarios".

Tras explicar las acciones del Gobierno contra el propietario del buque, el de la carga y el armador, Álvarez Cascos concluía: "Hace tres meses que tenemos claro quién es el responsable y a quién hay que perseguir".

El senador replicó: "Cualquier Gobierno puede equivocarse. Pero lo que no puede ocurrir es que sus medidas agraven la crisis hasta convertirla en la catástrofe más importante de Europa". Y le pidió la dimisión.

El ministro respondió con un nuevo ataque: "Al PSOE no le importa que el que contamina pague, sólo pedir responsabilidades al Gobierno, aunque vaya en contra de los intereses generales del Estado español". La sesión concluyó con los socialistas gritando "qué cara", y "dimita, señor ministro".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de marzo de 2003

Más información