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Entrevista:ENRIQUE LÓPEZ VEIGA | Consejero de Pesca de la Xunta | CATÁSTROFE ECOLÓGICA | La gestión de la Xunta

"La próxima vez diré que el fuel va a llegar hasta Ourense"

Santiago de Compostela

Fue casi la única voz de la Xunta durante los días más duros de la crisis del Prestige. Enrique López Veiga (A Coruña, 1947), biólogo y economista, llegó a la consejería de Pesca como un técnico, pero ha revelado una fuerte pulsión política. Admite que el descontento social es profundo, pero censura ácidamente a Nunca Máis.

Pregunta. ¿Qué plazos hay para restablecer la normalidad?

Respuesta. El pecio ya no es una amenaza, porque sale muy poco fuel y sólo forma una fracción oleosa sin consistencia. En las Rías Bajas la situación no será normal hasta que se limpien los fondos marinos de las islas, en unos 70 días. Sobre la Costa da Morte, no me atrevo a aventurar plazos.

P. Le han metido prisa al sector para que vuelva a trabajar.

R. No es así. Hay cofradías que nos piden que se abran más zonas de pesca, pero no lo hacemos por responsabilidad. Actuamos únicamente a la vista de los análisis.

P. ¿No será que quieren deshacerse de la carga económica que suponen las ayudas por inactividad?

R. Eso es un juicio de intenciones. A los que empiezan a trabajar, les seguimos pagando la ayuda durante 15 días. Y el mercado está respondiendo muy bien.

P. ¿No hay aprensión en los consumidores?

R. Al revés. Hay una gran demanda y los precios son superiores a los del año pasado. Y eso que Nunca Máis no está ayudando al decir que la costa gallega está llena de chapapote, cuando no es cierto. Es una irresponsabilidad.

P. ¿No hay riesgo de que aparezca chapapote donde ya se han abierto la pesca y el marisqueo?.

R. No hay ninguna razón para pensarlo.

P. Ustedes insisten en que el fuel que llega del mar ya estaba en los acantilados. ¿A dónde van a parar las miles de toneladas que filtró el Prestige desde el fondo del mar?.

R. Ni los análisis científicos ni los vuelos de reconocimiento confirman que haya llegado a la costa. El fuel tarda varios días en subir, se degrada y, sin desaparecer, se convierte en una emulsión muy fina, que el viento dispersa fácilmente. Creemos que se ha ido hacia el nordeste.

P. ¿Qué especies comerciales han sido las más afectadas?

R. Creemos que los pescados no están afectados en general. Este fuel no es muy soluble y daña sobre todo donde toca, donde están el percebe, el mejillón pequeño... Tampoco hemos detectado una gran mortalidad entre esas especies, pero hay que esperar seis meses para tener datos más precisos.

P. Nunca Máis sigue reuniendo a decenas de miles de personas. El descontento social parece muy profundo.

R. Sería tonto negarlo. No tengo conciencia de que se hayan cometido grandes errores, pero algo hemos transmitido mal. Yo me sigo preguntando una y mil veces: ¿Íbamos a llevar el petrolero a la ría de Vigo, como se nos pedía?, ¿qué hubiera hecho el alcalde si liquidáramos su ría? Tendríamos Nunca Máis igual y nos dirían que la solución era otra.

P. Se dijo que no había marea negra, que el fuel se solidificaría, que la contaminación no llegaría a las Rías Bajas...

R. Yo sólo dije que no había marea negra en el primer momento, cuando el vertido era poco, y luego reconocí inmediatamente que sí la había. Jamás ha existido voluntad de ocultar nada. Los políticos decimos lo que nos cuentan los técnicos. Y los modelos más solventes nos decían que el vertido no llegaría a las Rías Bajas. Ahora bien, he aprendido. La próxima vez, diré que el fuel va a llegar hasta Ourense.

P. Las encuestas revelan que la gente no se cree las promesas del Plan Galicia.

R. Tenemos tres años para demostrarlas. Porque ¿cual es el futuro de Galicia?, ¿el nacionalismo?

P. ¿Y por qué da por hecho que el beneficiario de la crisis es el nacionalismo?

R. Es obvio. El PSOE se limita a ir a rueda y me parece triste, porque es la alternativa natural. Que gane el PSOE me fastidia, pero no me preocupa. Sí me asustaría que ganara el BNG, que se adoctrinara a los niños con una historia falsa, que se les inculcara el resentimiento y la intolerancia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de marzo de 2003