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Reportaje:

Más hispanos que españoles

Los 43 millones de la comunidad hispana constituyen la minoría más grande de EE UU

En Estados Unidos, si se cuentan Puerto Rico y los residentes clandestinos, viven 43 millones de hispanos, más que los habitantes de España. Esta cifra convierte a EE UU en el segundo país hispano del mundo, después de México y por encima de Colombia y España. Más de uno de cada seis bebés nacidos en EE UU, un 17%, tiene madre hispana. Lo mismo ocurre con más de la mitad de los que nacen en Los Ángeles, uno de cada cuatro en Nueva York y el 82% de los paridos en El Paso, ciudad fronteriza con México. Dadas las tasas de natalidad de los hispanos, en el año 2020 serán 70 millones y en 2070 llegarán a los 100.

Los hispanos, con un 13%, son ya la minoría más numerosa de EE UU, por encima de los negros, un 12,7%. Un simple dato revela el potencial económico de los hispanos en EE UU. Su poder de compra alcanza los 580.000 millones de dólares, más o menos el producto interior bruto (PIB) anual de España. Se estima que el año 2010 llegará al billón de dólares, un fabuloso mercado.

El poder de compra de los hispanos equivale al producto interior bruto (PIB) de España

Una docena de profesores universitarios, directores de centros de investigación, líderes comunitarios y directivos de medios se han reunido en la Casa de América en Madrid con diplomáticos y empresarios españoles, bajo el paraguas de la Fundación Consejo España-EE UU que preside Antonio Garrigues, para analizar y debatir cuestiones sobre la identidad hispana en EE UU y el papel que podría representar España.

El debate se celebró sin afán de pintar una imagen idílica, ni de cantar las glorias hispánicas. Se destacó el peso de la comunidad, pero quedó claro también que los hispanos cuentan con una mínima representación política: sólo un gobernador de Estado y 22 congresistas de los 435 de la Cámara de Representantes. Moisés Pérez, de origen dominicano, destacó que los hispanos tienen la mayor tasa de absentismo escolar, la menor de cobertura en salud y se ocupan de los trabajos peor pagados, "donde los explotan y discriminan". El profesor Marcelo Suárez-Orozco, de origen argentino, lanzó una cifra estremecedora: "Uno de cada cinco latinos acabará preso".

Al caracterizar a los hispanos Tomás Ybarra, de la Fundación Rockefeller, destacó: "No somos un grupo monolítico". Empleó Ybarra la imagen de la pirámide para describir la variada estratificación de una comunidad hispana "en ebullición permanente".

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La lengua es, sin duda, el primer factor integrador de la identidad, aunque, como dijo el profesor de Columbia de origen mexicano Rodolfo de la Garza, "cuando se dice salsa los puertorriqueños de Nueva York piensan en un baile y los mexicanos en comida". Según De la Garza, "EE UU no se latiniza, sino que se mexicaniza". Esta afirmación se basa en que un 62% de los hispanos procede de México.

Una parte importante del debate la ocupó la discusión sobre la pérdida del idioma en la segunda generación emigrante. De la Garza afirmó: "Se pierde, pero por cada uno que se pierde vienen dos". No es tan optimista la visión de Roberto Suro, ex periodista y director de un centro de investigación: "Los latinos de segunda generación hablan, piensan y sueñan en inglés". Según Suro, la segunda generación de hispanos en EE UU ya sólo usa el español en casa e "incluso los bilingües son una minoría". Los hispanos se mueven entre la retroalimentación, al descubrir las propias raíces, y la asimilación por la cultura dominante de los anglos. Resume Suro: "No sabemos cuál será la identidad latina dentro de 20 años".

En un escrito de presentación del encuentro sobre La comunidad hispana de los EE UU, sostiene Garrigues: "Los españoles tenemos la obligación concreta de conocer y definir qué papel podemos jugar en esa nueva dinámica social que puede cambiar la propia imagen de EE UU como ninguna otra oleada migratoria, incluida la europea". Según Garrigues, los españoles "estamos dispuestos a aprender, desde la humildad y, en ningún caso, desde la prepotencia. No se trata de intentar convertir sin más a la comunidad hispana en un lobby político, ni de manipularla en ninguna otra forma".

Sobre el papel de España, los expertos hispanos reunidos en Madrid se mostraron más bien escépticos. Arturo Villar, periodista y "cubano de Santander", advirtió de la oportunidad para España de influir sobre "esa etnia que se está creando sin anclajes. El emigrante suelta equipaje al vivir la nueva experiencia. Se requieren nuevas anclas y España podría llenar esa necesidad". Según Villar, México genera rechazos y problemas en otros grupos nacionales. Advirtió Villar sobre la "nula presencia de grupos mediáticos españoles en EE UU, con la excepción de una mínima presencia de PRISA [empresa editora de EL PAÍS] y la SER con Radio Caracol de Colombia en Miami".

Luis Sito, oriundo de Cuba y director de Hoy, diario en español que se publica en Nueva York, se mostró contundente a la hora de referirse al papel de España: "Es irrelevante". Moisés Pérez, escéptico, resumió: "No sé si España tiene capacidad para estructurar a los latinos en EE UU".

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