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Unas 8.000 toneladas de fuel contaminan todo el Golfo de Vizcaya

Todo el Golfo de Vizcaya se encuentra contaminado por el fuel vertido por el Prestige. La situación de la costa vasca pasa a ser "muy preocupante", tras comprobarse que las concentraciones de chapapote superan con creces las previsiones más negativas. El portavoz del Gobierno vasco, Josu Jon Imaz, advirtió ayer en San Sebastián de que la catástrofe ecológica adquiere una "magnitud mucho mayor". La concentración de grandes manchas podrían doblar las 3.000 o 4.000 toneladas de este hidrocarburo, previstas "en el peor de los escenarios".

Todos los dispositivos para hacer frente a la llegada del fuel siguen activos, aseguró Imaz, quien precisó que las manchas más grandes se encuentran por encima del paralelo 45, a la altura de La Rochelle (Francia). A más de 100 millas, en la franja marítimacomprendida entre el cabo Matxitxako y cabo Mayor (Cantabria), se han observado unas 10.000 galletas de chapapote, algunas de grandes dimensiones, informó Imaz. Y frente a la costa asturiana, añadió, deriva una gran mancha de unos 10 kilómetros cuadrados de extensión.

También a menos de 30 millas del litoral vasco se han avistado regueros y bolas de galipote, que podrían llegar en los próximos días hasta la costa empujados por los vientos, que serán de componente norte y noroeste hasta el 31 de enero. Imaz afirmó que las previsiones meteorológicas son "absolutamente negativas", pues a partir del próximo martes el viento del noroeste podría alcanzar los 60 kilómetros por hora.

Fuel a cinco millas

Imaz elogió la labor de los 700 arrantzales que el pasado jueves salieron a la mar en 69 barcos para recoger el fuel en alta mar e impedir que se acerque a la costa. Sin llegar a la zona más contaminada, los pescadores vascos, a los que se unieron otro medio centenar de pesqueros cántabros, lograron almacenar 1.300 toneladas aproximadamente en un solo día de faena.

En un área más próxima a la costa, 34 barcos regresaron al puerto con unas 40 toneladas de fuel, recogido principalmente a cinco millas al noroeste de San Sebastián. Las labores se centraron ayer en retirar el chapapote existente a siete millas al norte de Zarautz, a cinco millas al noroeste de San Sebastián, a tres millas al norte de Elantxobe y Lekeitio, a cinco al noroeste de Plentzia y frente a Matxitxako. Imaz valoró positivamente que el impacto en las playas vascas fue ayer menor, aunque se recogieron 1.500 kilos de residuos sólidos impregnados de combustible.

Un grupo de 40 voluntarios participaron ayer en la recogida y estudio de fuel en las rocas de los acantilados de Ogeia, en Ispaster. Se trata de una experiencia piloto dirigida por la Dirección de Biodiversidad del Gobierno vasco que pretende analizar sobre el terreno el operativo más idóneo para controlar la previsible llegada de chapapote al litoral vasco.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 26 de enero de 2003