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Reportaje:

Un 'gaudí' para la 'zona cero'

La Generalitat ofrece un proyecto del arquitecto para sustituir las Torres Gemelas

La Generalitat de Cataluña tiene su propia idea de cómo reconstruir la zona cero. El Consorci Català de Promoció Exterior de la Cultura (Copec) y el Instituto Cervantes de Nueva York presentaron ayer en Manhattan el proyecto del hotel Attraction, un diseño atribuido a Antoni Gaudí (1852-1926) y actualizado por el artista plástico Marc Mascort. Se trata de un edificio oblongo cuya forma recuerda a las torres de la Sagrada Familia y que es casi tan alto como el Empire State Building. El objetivo es sustituir a las Torres Gemelas, destruidas en los atentados del 11 de septiembre de 2001. O, como mínimo, promocionar todavía más la inmensa figura del arquitecto.

La conferencia de presentación del proyecto se celebró en la Universidad de la Ciudad de Nueva York y estuvo a cargo del profesor Joan Bassegoda, conservador de la Cátedra Gaudí de la Universidad Politécnica de Cataluña, y Marc Mascort, que mostró su recreación virtual del edificio diseñada a partir de los cinco dibujos atribuidos a Gaudí y unos dibujos que el discípulo del arquitecto Joan Matamala, un escultor que trabajó como aprendiz en el taller de la Sagrada Familia de Barcelona, realizó en la década de los años cincuenta del siglo XX.

La idea original era un hotel de 360 metros de altura, que habría sido el edificio más alto de Nueva York

Paul Laffoley, un artista y arquitecto estadounidense que también participa en el proyecto, tiene previsto presentar en abril los diseños a la Corporación para la Reconstrucción del Bajo Manhattan (en inglés, LMDC), el organismo oficial encargado de supervisar la reconstrucción de la zona cero.

Fue Matamala, hijo del también escultor y colaborador de Gaudí Llorenç Matamala, quien recuperó el proyecto del hotel Attraction en 1956, 30 años después de la muerte del autor de la Pedrera. Hasta la fecha, nadie lo había citado ni en exposiciones ni en la ya muy abundante bibliografía que la obra del arquitecto había generado en todo el mundo. Matamala publicó entonces un informe detallado sobre el proyecto y lo desarrolló a partir de los esbozos atribuidos por él mismo a Gaudí. Es el material que Mascort ha utilizado para realizar una proyección virtual editada recientemente en un CD-Rom.

El hotel Attraction habría sido encargado a Gaudí en 1908 por dos hombre de negocios estadounidenses, cuya identidad ha pasado al olvido. Debía medir 360 metros de altura, con lo que, de haberse construido entonces, se habría convertido en el edificio más alto de Nueva York, puesto que el Empire State se terminó en 1931.

El hotel tenía que constar de cinco grandes salones que representaban, cada uno, la cultura de los cinco continentes y que podían albergar a 2.000 personas. La recreación que ha realizado Mascort recubre el edificio con un revestimiento realizado con la popular técnica del trencadís, un mosaico de piezas de cerámica de colores que recuerda el del parque Güell de Barcelona.

El proyecto incluía también un salón principal en forma de catedral, como monumento a todos los presidentes de Estados Unidos, así como una iglesia, un templo budista, otro hindú, una mezquita y una sinagoga, con las que se pretendía subrayar la diversidad étnica de la ciudad.

De aceptarse la propuesta, el edificio, dijo Mascort, puede amoldarse a cualquier uso: convertirse en un monumento a los casi 3.000 muertos en los atentados, servir de hotel o distribuirse en oficinas.

Las anotaciones originales sólo señalan que el edificio debía construirse en el sur de Manhattan. De ahí que la Generalitat haya recuperado la idea para la zona cero, aprovechando el tirón de la obra de Gaudí, de quien este año pasado se ha celebrado el 150º aniversario de su nacimiento. Desde el 11-S, Nueva York todavía no ha conseguido ponerse de acuerdo sobre un proyecto que reemplace las Torres Gemelas.

El pasado diciembre, siete firmas de arquitectos internacionales -Norman Foster, Richard Meier, Daniel Libeskind, Peterson/Littenberg, Think, United Architects (del español Alejandro Zaera) y SOM (Skidmore, Owings y Merrill)- propusieron sus diseños, acogidos con escaso entusiasmo por los neoyorquinos. La LMDC espera tener el plan general urbanístico de la nueva zona cero antes de primavera.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de enero de 2003