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Dos proyectos lucharán por llenar el vacío dejado por las Torres Gemelas

Las autoridades designan a dos finalistas del concurso para reconstruir el espacio donde se ubicaba el World Trade Center

Dos proyectos lucharán por llenar el vacío dejado por las Torres Gemelas
Cristian Werb /Rafa Höhr

El proyecto del estudio neoyorquino THINK -dirigido por el arquitecto uruguayo Rafael Viñoly- y el diseño del arquitecto estadounidense Daniel Libeskind han sido designados finalistas del concurso para reconstruir el espacio donde se ubicaba el World Trade Center de Nueva York.

Representantes del Estado de Nueva York, el Ayuntamiento, la autoridad portuaria -propietaria del lugar- y el organismo para el desarrollo del bajo Manhattan (Lower Manhattan Development Corporation, LMDC) anunciaron a última hora de ayer su decisión. Para ello se basaron en "los 12.000 comentarios" recibidos en el último mes y medio y en la necesidad de encontrar un proyecto que sirva para "cicatrizar los fundamentos del lugar", afirmó Lou Tomson, presidente del LMDC. Los finalistas fueron escogidos de entre una selección de ocho planes para reconstruir las 16,5 hectáreas del solar en el que murieron cerca de 2.800 personas el 11 de septiembre de 2001. A finales de febrero se conocerá el proyecto ganador.

El plan de Lebeskind y el de THINK cumplen con el criterio de "devolver el espacio a la ciudad como símbolo de nuestra fuerza", indicó John Whitehead, también del LMDC. Ambos proyectos superan los 411 metros de las derribadas Torres Gemelas y los 452 de las Torres de Kuala Lumpur, los rascacielos más altos del mundo. Entre los diseñadores del proyecto THINK se encuentra el arquitecto Rafael Viñoly, nacido en Montevideo, licenciado en Arquitectura por la Universidad de Buenos Aires y residente en EE UU desde 1979. "Nunca creímos que tendríamos la suerte de ser elegidos", declaró Viñoly a la prensa. La reconstrucción del lugar supone la "responsabilidad de representar al público y la carga de cumplir con las expectativas, no sólo de nuestra ciudad, sino del mundo entero", añadió.

Las dos propuestas

El arquitecto uruguayo y su estudio proponen una pareja de torres enrejadas de 640 metros, bautizadas como el World Cultural Center, que incluirían un monumento y un museo dedicados al 11-S, un museo de artes interpretativas, un centro internacional de conferencias y otras instalaciones culturales.

Por su parte, el plan de Libeskind, llamado Jardines del mundo, incluye un complejo de edificaciones del que sobresaldrá una espiral de unos 541 metros de altura (1.776 pies, en recuerdo del año de la Independencia de Estados Unidos). La originalidad de la obra de Libeskind, conocido por la dimensión alegórica de sus proyectos, es que cuenta con dos parques dispuestos en forma de equis donde el sol brillará sin sombra entre las 8.46 y las 10.28 del 11-S, coincidiendo con el impacto del primer avión y la caída de la segunda torre.

De este modo se rendirá un "homenaje perpetuo al altruismo y al coraje", explicó el arquitecto, nacido en Polonia en 1946, nacionalizado estadounidense y residente en Berlín. Algunos aspectos de los dos planes finalistas que preocupan a las autoridades serán revisados por los candidatos. Otra competición sigue abierta para la elección del monumento en honor de las víctimas de los atentados. La decisión final podría anunciarse el próximo 11 de septiembre. El diseño del monumento, que estará abierto a la competencia internacional, deberá recordar a los cientos de "hombres, mujeres y niños inocentes asesinados en esos horribles ataques" y dejar visibles las huellas donde se alzaba el World Trade Center.