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Reportaje:La búsqueda de soluciones | CATÁSTROFE ECOLÓGICA

Ingenio español contra el fuel

Técnicos de distintas áreas han ideado y enviado sus propuestas para detener la catástrofe del 'Prestige' al gabinete de crisis

El comité científico promovido por el Gobierno para solucionar al desastre del Prestige empezó a funcionar la semana pasada, pero son muchos los ingenieros industriales, navales, de minas o arquitectos que le han estado dando vueltas a la cabeza e ideando fórmulas para detener la catástrofe desde que el pasado 13 de noviembre se hundiera el buque. Muchos han enviado sus propuestas, para que sean valoradas, al gabinete de crisis y fuentes del grupo de expertos aseguran que serán contestadas todas las iniciativas. El portavoz del comité dijo que, de hecho, todas las ideas están siendo evaluadas por los expertos.

Como la propuesta de un sistema de sellado de las grietas del casco enviada por Félix Cañada Guerrero, doctor Ingeniero de Minas, en línea de la decisión tomada por los científicos de taponar las aberturas. Este ex profesor de la Escuela de Minas de Madrid, ya jubilado, no ha cesado en su empeño de encontrar una solución a la constante salida de fuel. "Y la he encontrado, y funciona", dice mostrando una bandeja con el chapapote que consiguió que le trajeran de Galicia. "Hay algunos productos sólidos a la temperatura ordinaria que al fundirse si se eleva su temperatura, y mezclarse en estado líquido con algunos derivados del petróleo, forman masas sólidas estables a temperatura ambiente, tanto más estables cuanto menor es la temperatura", explica.

"De entre esos productos", continúa, "he elegido uno de la familia de los alcanos, que funde a 60ºC, similar a la parafina. Si lo mezclas fundido con el chapapote se forma esto", y señala una muestra de chapapote solidificado, que tiene el aspecto de una tableta de chocolate negro. "Si lo inyectásemos por litros en las grietas por donde sale el fuel, se creará una masa dura que taponará la salida, sin riesgo de que se vuelva a fundir pues la temperatura del agua es sólo de 2ºC".

Según los ingenieros navales, esta solución es correcta pero el problema -que reconoce el propio autor, aunque dice haber ideado también su solución- es cómo llevar hasta las grietas el producto fundido. "El minisubmarino tiene capacidad de maniobra pero no puede manejar pesos superiores a 25 kilos", argumentan. "Y mantener el producto a 60ºC a medida que va bajando requiere un sistema adicional complicado".

También el ingeniero industral canario Ramón Peña pretendía taponar las grietas. Pero su fórmula es más sencilla: "Bastaría con acercar hasta el casco del barco una chapa metalizada que quedaría pegada al mismo, independientemente de su inclinación".

Fuentes cercanas al comité consideran que "el inconveniente radica en que las grietas no son uniformes sino escalonadas, por lo que el fuel seguiría saliendo. De ahí que el comité haya optado por colocar sacas con bolas de acero que se adapten al hueco de la grieta".

Aunque muchas propuestas pretendían taponar las grietas, como finalmente ha decidido hacerlo el comité -con sacas llenas de bolas de acero-, otras pretendían recoger el fuel antes de que llegara a la superficie. Como la que envió el arquitecto Rafael López Cañas: "Se colocaría una red bajo la superficie del agua, anclada al fondo con unas poleas para situarla a la altura deseada. El fuel iría subiendo (su densidad es mayor que la del agua) y metiéndose solo dentro de la red. Una vez llena, la red se cierra en su base y se pone otra".

Las objeciones de otros expertos navales a esta idea son las siguientes: "Es sumamente complicado desplegar un sistema de anclaje desde la superficie. Las corrientes, aunque en el fondo casi no existen, a otras profundidades son muy fuertes y sería muy difícil mantener la red estable. No hay más que ver que las dos partes del buque se hundieron juntas y terminaron a cuatro kilómetros una de otra".

Sigue habiendo un amplio campo para idear soluciones. Selladas las grietas, ¿se abandonará el buque?Si después se quiere sacar el fuel, como sugiere el presidente del comité científico, Emilio Lora-Tamayo, ¿cómo hacerlo? Si se ha solidificado, ¿habrá que volver a licuarlo? ¿Cómo? El ingenio puede y debe seguir funcionando.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de diciembre de 2002